El estudio realizado por profesionales del Centro Científico y Tecnológico del Conicet-Mendoza, puede contribuir a fortalecer una incipiente cultura destinada a resguardar los bienes históricos y patrimoniales con que cuenta la provincia, que durante mucho tiempo estuvieron olvidados y que recién en los últimos años pareciera estar recuperándose. Este último aspecto surgió como fruto del trabajo que desarrollaron algunas intendencias y la tarea recibió la inmediata aprobación de parte de la población.
Los aspectos a que hacemos mención pueden sintetizarse en la recuperación de la casa de Molina Pico y la Capilla del Rosario, en Guaymallén; las tareas de mantenimiento de la iglesia de María Auxiliadora, en Rodeo del Medio, Maipú y la de La Carrodilla, en Luján o la recuperación de la casa donde residió el ex gobernador Emilio Civit y que actualmente es sede del Centro de Estudios Históricos, por señalar sólo algunos ejemplos.
El trabajo desarrollado por el Conicet toma como base el hecho de que el Gran Mendoza cuenta con paisajes y edificios que constituyen un valioso patrimonio cultural, que ha sido ignorado históricamente por las políticas oficiales, pero que puede ser aprovechado, tanto para el turismo como para el desarrollo cultural.
“Esos aspectos en otros lugares del país y del mundo serían objeto de protección”, aseguran los profesionales, agregando que durante el desarrollo del proceso pudieron advertir que el desconocimiento hacia la revalorización del patrimonio cultural e histórico, conlleva a una desvalorización que se debe a razones socio culturales y económicas, a las presiones del mercado inmobiliario sobre el uso del suelo en áreas estratégicas, a la pérdida del significado de los bienes y a una falta de mediación del Estado como regulador de intereses.
Advierten, entre otros aspectos, que en los últimos años se ha registrado una vertiginosa pérdida de numerosos bienes, a pesar del crecimiento de la actividad turística, reclamando entonces planes de manejo para este patrimonio, que permitirían un aprovechamiento integrado y una inclusión activa de los bienes en las estrategias de desarrollo.
Afirman entonces que el Area Metropolitana -comprendiendo en ella a los departamentos del Gran Mendoza- brinda una amplia gama de opciones diferentes en cuanto al recurso patrimonial, tendiendo a la complementariedad de la oferta de cada departamento.
Incluye a Luján, Maipú y Guaymallén con su patrimonio vitivinícola; a Las Heras con los bienes de valores históricos y la arquitectura más antigua; a Godoy Cruz con la combinación entre lo urbano y lo industrial y, al hacer referencia a la Capital, indica que posee un importante patrimonio público que comprende grandes edificios urbanos, como bancos, comercios, clubes, escuelas, etc. y también importantes conjuntos o espacios verdes, mencionando al Parque Cívico, el Cementerio y el Parque General San Martín, “aspectos que producen una sinergia con el sitio en cuanto a sus posibilidades como recurso”.
Meses atrás el Gobierno provincial procedió a la reglamentación de una ley que había sido aprobada durante la gestión de Rodolfo Gabrielli, que había permanecido en el olvido y que establece que la Dirección de Patrimonios tendrá la responsabilidad de controlar, sancionar, inventariar, conservar y educar el cuidado de los bienes culturales de la Provincia, mientras paralelamente se indica que los propietarios deberán responder por el estado de los bienes patrimoniales que estén a su cargo y de las acciones u omisiones que conlleven a la pérdida, destrucción o deterioro del edificio.
Fija además la creación de un Consejo de Patrimonio, integrado por el Conicet, la UNCuyo y otras entidades de prestigio y seriedad para que den los lineamientos y la forma al decreto.
La tarea que han desarrollado algunas comunas, el estudio efectuado por el Conicet al relevar los bienes patrimoniales y la reglamentación de la ley para conservar los bienes culturales pueden contribuir, sin dudas a recuperar una cultura que se había perdido en la Provincia y a sumar nuevas posibilidades para la oferta turística.
Se han dado algunos pasos interesantes y sólo resta que se lleven a la práctica las buenas intenciones que están plasmadas, en el estudio del Conicet y en la ley recientemente reglamentada.