domingo, 27 de diciembre de 2009Uno de los grandes regresos de la temporada 2009 del rugby mendocino tiene nombre y apellido: Matías Cortese.
Luego de tres años en las ligas profesionales de Inglaterra y Francia, el destacado hooker de Liceo volvió al club de sus amores para “recargar las pilas”. Y vaya si lo hizo: se consagró campeón del Top 10 Cuyano y nuevamente fue convocado a un seleccionado nacional.
El primera línea hizo su balance de la temporada que está finalizando y considera que el saldo terminó siendo muy positivo.
-¿Cómo calificás tu 2009?
-Mi temporada, la verdad que fue un poco rara. Lo que quiero decir es que yo estaba en Bayonne en el rugby francés y a mediados de año llegué al final de mi contrato y pegué la vuelta a la Argentina. Lo que creía que era algo malo resultó ser lo mejor para mi vida personal y a nivel rugby terminé jugando para los Jaguares, lo que me puso feliz de haber vuelto a un seleccionado después de un tiempo.
-¿Cómo fue regresar tras tres temporadas en el exterior?
-Haber vuelto para jugar con Liceo me tomó medio por sorpresa ya que yo tenía un camino planeado y quería seguir allá en Francia para afianzarme un poco más como jugador. Pero la verdad que con todo el trabajo que se está haciendo con el Pladar me sentí muy cómodo, ya que me dio la posibilidad de entrenarme todos los días como hacía afuera.
Me ayudó a que pudiera tomar la decisión de venir a jugar con mi club. Estoy muy contento de haber vuelto ya que le vino muy bien a mi cabeza poder entrenarme bien y estar con mi familia y mis amigos del club.
-A nivel club, ¿cuál es tu balance?
-Los chicos hicieron un año increíble, mi club mantuvo un nivel de rugby muy bueno y eso desencadenó en que pudiéramos salir campeones después de un largo período de sequía. Si me preguntás a nivel club en general, comparado con afuera, creo que todavía estamos muy lejos, pero no tanto como antes.
El Pladar hace a que la mayoría de los chicos de 18 a 24 años estén entrenados y motivados. Eso es muy importante porque levanta mucho el nivel físico y técnico del campeonato.
-¿Esperabas cerrar el año jugando con los Jaguares?
-La verdad que no me lo esperaba, pero por el solo hecho de que este año fue muy raro en todo sentido. Tuve que hacer toda una mudanza en medio del año e integrarme de nuevo y adaptarme a mi club, convivir con mi novia en Mendoza... y cuando recién me estaba acomodando me llegó la noticia de que me llamaban a los Jaguares.
Eso fue algo muy lindo que me dio mucha fuerza para estar de la mejor manera posible. Uno nunca se espera nada, pero tampoco estaba resignado. Siempre me puse en mi cabeza tratar de jugar en cualquier seleccionado argentino y si fuera en Los Pumas mejor, así que volver a jugar con los Jaguares me dio mucha satisfacción a nivel personal. Fuente: Rugbytime