Quinchos: construcciones multifuncionales

Lejos de remitirse sólo al lugar de encuentro del asado, estos sitios se han convertido en estructuras de usos múltiples para todo el año. Una verdadera proyección de la casa, sus habitantes y necesidades. Tendencias, costos y tips imperdibles

martes, 22 de diciembre de 2009
Quinchos: construcciones multifuncionales

La churrasquera en isla, acompañada de una imponente campana le aporta el toque original y chic a este quincho que respeta la línea estética de la casa. Fotos: gentileza de la interiorista Laura Lacroix

Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar

Si aludimos a la palabra “quincho”, pareciera que la primera imagen que sin pensar viene a nuestra mente es la clásica estructura de troncos y techo en paja, con piso de cemento. De allí, simplemente, la posibilidad del asado o algún festejo, con una estructura que sólo se atenía a servir para ese fin.

Pero con el paso del tiempo, las construcciones se orientaron no sólo a la practicidad, sino a la versatilidad del lugar y sus usos, la estética y la línea que remitió a un nuevo espacio que proyecta el espíritu de la casa y las necesidades de sus habitantes.

En esta nota, tres profesionales de la arquitectura en Mendoza, cuentan sobre las tendencias y usos para vivir ese nuevo espacio con todo lo que tiene para dar.

Según pasan los años

Entre la década de los ‘80 a los ‘90, las personas pensaban que el quincho se remitía sólo a la estructura de paja y tronco junto a la pileta, en un terreno determinado. Pero eso mutó.

Según especificó la arquitecta Marcela Brkljacic, docente de la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la Universidad de Mendoza: “a fines de los 90 ese concepto se modificó y comenzó a verse todo el potencial y ductilidad que tenía. Desde estructuras disimuladas para guardar herramientas, el motor y la bomba de la piscina, hasta el lugar de juego, la comida compartida y con la idea de un uso tanto invernal como veraniego. Esto implica desde fogones hasta aires acondicionados”.

En concordancia con la profesional, el arquitecto Gabriel Bekerman precisó: “hoy el término ‘quincho’ ha evolucionado hasta transformarse en una tipología digna de estudio en sí misma. Es, en muchos casos la vedette de los parques y jardines; mientras que en otros resulta una extensión y solución a muchas de las necesidades de cualquier hogar y edificio en propiedad horizontal.”

Si de aditamentos y diseño se trata, el quincho, en realidad estaría más cercano a un “salón de usos múltiples o zoom hogareño”, ya que ofrece posibilidades infinitas para todo el año.

“Debe tener proporción e integralidad con la casa, a la vez de coherencia en el diseño respecto de la misma. Una tendencia que muchos clientes piden es que la parrilla tenga doble abertura, es decir que en verano el asado se pueda hacer desde afuera y en invierno desde adentro. Otra de las opciones que resultan para muchos es tener quemadores para gas -en el caso de querer hacer grandes comidas como una paella-; la colocación de aire acondicionado, vestidores para piscina, carpintería plegable, móvil y levadiza, entre muchísimas alternativas más”, contó Brkljacic.

Costo, materiales y mantenimiento

El presupuesto es decisivo a la hora de pensar en el quincho que deseamos y el uso que le daremos. Y por supuesto, variará de acuerdo a los materiales, dimensiones, diseños y accesorios.

Según contó Bekerman, “si se trata de resolver de forma económica una protección solar y lugar de encuentro, los quinchos de paja son una opción, siempre que se tomen los recaudos necesarios a la hora de la construcción y se los mantenga para alargar su vida útil. Un techo de paja bien construido puede durar entre 12 a 15 años; y funciona como un buen aislante térmico”.

Para el clima de Mendoza, también las estructuras de madera con cubiertas de lona brindan una agradable protección solar. Y los livings abiertos en las inmediaciones de la piscina son una excelente combinación para reuniones destacadas por los profesionales.

“El quincho como una extensión de la casa construido con materiales tradicionales es, por supuesto, más costoso, pero permitirá usarlo con mayor comodidad durante todo el año y su vida útil será mayor. En este caso se recomiendan los materiales neutros como el hormigón, piedra, bloques de hormigón, variedad de revoques y texturas de acabado, con aberturas de aluminio, hierro o madera y techos de madera, caña, entre otros. Los pisos de cemento alisado con incrustaciones o pátinas, cerámicos, porcelanatos también son muy buenas opciones además por su fácil mantenimiento”, precisó Bekerman.

Uno de los puntos que el dueño de casa no puede perder de vista es, nada menos, que el carácter y estilo del quincho. Este deberá seguir la línea de la casa principal, unificando la estética. Colores, materiales, texturas y formas contribuirán a lograr esta relación.

Por su lado, el arquitecto Mauricio Balmaceda aconsejó, “En las casas grandes, los quinchos se convierten en sitios funcionales y muy utilizados. Por eso es bueno saber elegir correctamente materiales. El ladrillo visto está pasado de moda, se utilizan materiales que no cueste mantenerlos. Por eso se apunta a lo más rústico, no tan delicado ni fino. Así los revoques texturados, los techos de madera, las tejas, los pisos rústicos que no necesiten mantenerlos en demasía, brindan calidez y un mantenimiento accesible”.

En cuanto a costos de construcción Balmaceda contó: “el quincho puede ser un poco más económico que construir una la vivienda. El metro cuadrado puede estar en $1.700, siempre dependiendo del tipo de quincho que se haga. Normalmente, tienen grandes aventanamientos que los encarece”.

Si se trata de resolver de forma económica una protección solar y lugar de encuentro, los quinchos de paja conforman una opción, siempre que se tomen los recaudos necesarios a la hora de la construcción y se los mantenga para alargar su vida útil.

Según Bekerman, “los de techo de paja escalonada, construidos con columnas de troncos de palmera y estructura de techo de troncos de eucalipto rondan los $160 por m2; este precio incluye mano de obra y materiales, pero habrá que sumarle el costo del contrapiso, más el piso de terminación, instalación eléctrica, construcción de asador, etc. La construcción es muy rápida. Un quincho de unos 40 m2 se construye en unos 3 a 5 días”.

Para pensar en un quincho cerrado construido en base a materiales tradicionales que incluya un asador bien diseñado, kitchenette, barra, toilette, entre otros servicios, habrá que pensar en un presupuesto bastante más grande, por supuesto dependiendo siempre del tamaño y los materiales de terminación.

En cuanto a las dimensiones del terreno dependerá si se trata de uno para construir sólo un quincho, o el mismo será un anexo a la casa existente. En el primer caso no habrá mínimo.
Pero si se trata de uno como anexo a una casa el terreno debería ser de unos 800 m2 como mínimo. Por supuesto, finalmente siempre dependerá del tamaño de la casa existente y del quincho a proyectar. Ambas construcciones deberán coexistir en armonía.
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