En los últimos años se vienen produciendo importantes cambios en la sociedad chilena. Ello posibilitó que una mujer, la presidenta Michelle Bachelet, fuera elegida a pesar de que no contaba, en principio, con el apoyo y beneplácito de los aparatos partidarios.
Después de un duro comienzo, por los problemas del Transantiago, fue reconquistando la confianza de la ciudadanía y hoy tiene el más alto porcentaje de adhesión en la historia moderna de los presidentes chilenos. De algún modo ese “pecado original” persiste. Su popularidad no fue trasladable totalmente al candidato oficialista de la concertación, el senador Eduardo Frei.
Cambios en la sociedad
Otros fenómenos reafirman la idea de sociedad en proceso de transformación y cambio. La “revolución de los pingüinos” como se denominó a las movilizaciones estudiantiles destinadas a modificar la ley orgánica de la educación marco también fue un hito importante y sorprendió a más de uno en el panorama político chileno.
La candidatura de Marcos Enríquez Ominami, por su juventud y por su pertenencia al socialismo, abrió una brecha importante en el conglomerado concertacionista. Su testimonio y crecimiento expresa a una nueva generación de políticos que se puede apreciar en muchos alcaldes pertenecientes a todo el espectro político.
Por mencionar algunos: Alberto Undurruga de la comuna de Maipú y Claudio Orrego de la de Peñalolén. Son aires de frescura que reafirman la capacidad de partidos democráticos de generar nuevos dirigentes creíbles para sus respectivas comunidades.
Ello se da asimismo en un marco de apatía del electorado joven. Todavía no se ha podido o querido reformar el sistema de inscripción voluntaria y voto obligatorio. Los jóvenes no se inscriben, y por tanto dejan de ser objeto de atención. Los “issues” de campaña envejecen al compás de la edad de los electores.
No aparecen cambios fundamentales en las propuestas educativas. Se estima que los afiliados a todos los partidos políticos son sólo algunas decenas de miles con una alta concentración del nivel dirigencial en Santiago. Tradicionalmente no hubo referentes que levantaran consignas regionales aunque en los últimos tiempos han aparecido más voces que en el pasado.
Factores estructurales
Es importante recalcar una característica muy significativa del Chile de hoy.
Los factores de poder más importantes tienen muchas coincidencias que se manifiestan en la adopción de ciertas políticas de Estado. Una de ellas tiene que ver con la esencia del modelo de producción e inversión: una economía social de mercado abierta al mundo y con una clara inserción internacional.
Tanto la Concertación como la oposición de centro-derecha en lo político, como los empresarios, los medios de comunicación y los militares, coinciden en ello.
Esta enumeración de los factores de poder puede llamar la atención a un argentino desprevenido, pero expresa la realidad de una sociedad como la chilena que no ha podido reformar totalmente parte de la herencia institucional que dejó la dictadura. Ello se manifiesta en mayorías muy especiales y altas para modificar leyes fundamentales.
Entre ellas, cabe mencionar el régimen binominal para elección de los legisladores que hace que la representación parlamentaria recaiga casi con exclusividad en los dos conglomerados importantes: la Concertación y la Alianza.
La "ley reservada del cobre" que genera un flujo importante de las exportaciones del metal que van directamente a las Fuerzas Armadas es otro ejemplo.
Por todo lo mencionado esta no es una elección más, porque se juegan aspectos importantes. Un primer interrogante es: ¿está Chile volviendo a los tres famosos tercios anteriores a la dictadura: derecha, centro e izquierda, o con la segunda vuelta se volverá al bipartidismo de la etapa moderna?
Otro interrogante es: ¿se afianzarán las políticas públicas impulsadas por la Presidenta Bachelet en favor de los sectores menos favorecidos, o se volverá a los esquemas sociales focalizados propios de los regímenes liberales?
Un tercer aspecto muy importante: se reemplazará un Estado con políticas activas pro-empleo y de mayor inclusión social por uno débil, escasamente reactivo y casi ausente de la política económica-social?
¿Habrá un cambio, o el “espíritu concertacionista”, al decir de un viejo militante, se expresará en el acto íntimo y solitario de las urnas?
La sociedad chilena tiene la palabra.
Unas 50 mil personas ya fueron evacuadas a causa de la actividad registrada en el volcán Mayon. Los expertos han previsto una gran erupción del volcán más activo de Filipinas para las próximos horas.
Los presidentes Hugo Chávez y Raúl Castro, y sus aliados del ALBA acordaron enfrentar la “ofensiva política y militar” de Estados Unidos en América Latina.