Un delincuente se disfrazó de guardia de seguridad y emboscó a unos vecinos del complejo que entraban. Foto: Claudio Gutiérrez
Una banda conformada por 7 ladrones armados con escopetas "tumberas" ingresó en un barrio privado y se llevó una camioneta Mitsubishi Hilux, un Renault Logan, 12.000 pesos y algunos electrodomésticos.
"Los ladrones sorprendieron al guardia y esperaron a que llegara la víctima. Parece ser un robo preparado, no al boleo", indicó uno de los investigadores del caso.
El robo se produjo ayer a las 5 en una vivienda del complejo Tierras de Carrodilla, ubicado en Boedo al 100 de Carrodilla, Luján. El primer paso de la banda fue sorprender al guardia de seguridad que estaba en el ingreso del complejo privado.
Tres delincuentes fueron los que se encargaron de tomar como rehén al guardia. Tras reducirlo, lo obligaron a que entregara su uniforme de guardia. Uno de ellos se lo puso y se quedó resguardando la entrada del barrio, mientras el resto de la banda merodeaba por el conglomerado.
Esperaron a las víctimas
Unos minutos después llegó Santiago Pérez junto con su mujer a bordo de una camioneta Mitsubishi 4x4 gris. Los ladrones le abrieron el portón de rejas de ingreso y el vehículo entró al barrio. La reja inmediatamente se cerró.
En ese momento, el falso guardia y sus compañeros dejaron ver sus verdaderas intenciones y le indicaron al Pérez que fuera a su casa. "Los tuvieron encañonados en todo momento y lo primero que le pidieron fue el efectivo", indicó otro investigador.
El dueño de casa les entregó 12.000 pesos que tenía guardados en una habitación, mientras algunos ladrones revisaban las casas y seleccionaban algunos objetos de valor. Luego cargaron en la camioneta del dueño de casa una notebook, un plasma, un home theatre y otros electrodomésticos. Tras obtener las llaves de la camioneta y las de un Renault Logan, decidieron marcharse del barrio privado.
"Fue un golpe rápido y se llevaron unos 180.000 pesos. Casi todos tenían los rostros tapados, por eso las víctimas no los reconocieron. Lo que resulta raro es que hayan tomado la guardia y que fueran tantos ladrones. Todos llevaban tumberas (escopetas caseras)", explicó el investigador consultado.
Hasta ayer por la tarde no habían dado con ninguno de los autos robados. El caso está a cargo del fiscal Fernando Giunta.
Para los investigadores, los tres hombres estaban alcoholizados y se pelearon cuando el padre de los ahora detenidos comenzó a hacer escándalos obscenos en pleno festejo y ante decenas de personas ya que se oponía a seguir adelante con la celebración.
Después de 7 años y cien días de espera, el miércoles sabremos si habrá condenas o quedará impune. La fiscal pidió 12 años de cárcel para Abdo Girala y Carlos “Metralleta” Pérez. La defensa, la absolución.