Otro día de furia en EEUU: un muerto en un tiroteo

Jason Rodríguez, de 40 años, quien había trabajado en el edificio de oficinas atacado abrió fuego, escapó y luego fue apresado. El jueves un militar causó una matanza en Texas.

sábado, 07 de noviembre de 2009
Otro día de furia en EEUU: un muerto en un tiroteo

Uno de los ex compañeros de Rodríguez fue muerto en el ataque que dejó a otras cinco personas heridas. AP

Ayer un ingeniero desocupado de 40 años volvió a aterrorizar a Estados Unidos. Un día después de que un médico militar provocara una matanza en una base de Texas, Jason Rodríguez volvió a su antigua oficina en el centro de Orlando y disparó contra sus ex compañeros: mató a uno y dejó heridos a otros cinco.

Todo comenzó a las once y media de la mañana, cuando Rodríguez volvió al piso 8° del edificio de oficinas Gateway Center, ubicado en el 1000 de Legions Place del, hasta ese momento, tranquilo centro de Orlando, en el estado de Florida. Ahí funciona Reynolds Smith & Hill, la compañía de ingeniería vial donde trabajó hasta el año 2007.

En junio de ese año -contó ayer Mike Bernof, vocero de la empresa que tiene entre sus clientes a la NASA y al Departamento de Defensa- "fue despedido por su bajo desempeño".

El ex empleado volvió con un arma y, según los testigos, comenzó a disparar.

Los tiros provocaron el pánico en todo el edificio. Gerry Gilgo, quien trabaja en ese piso, contó: "Estaba esperando para almorzar a una amiga frente al ascensor y la escuché gritar 'Disparan, disparan. Volvé a tu oficina'". Mucha gente se atrincheró debajo de sus escritorios, otros escaparon por las puertas de emergencia.

Inmediatamente, y con el recuerdo de lo sucedido el día anterior en la base militar texana de Fort Hood, donde Malik Nadal Hassan mató a 13 personas e hirió a más de 30, la policía bloqueó la zona.

Las clases en las escuelas se suspendieron y la ruta Interestatal 4 fue cerrada. Pero ya Rodríguez había logrado escapar en una camioneta marca Nissan color gris, del año 2002, con placas D119UX.

Tres horas más tarde, la localizaron en Curry Ford Road y Dixie Belle Dr., muy cerca de la casa de su mamá. Hacia ahí fue la Policía. "Lo vimos por la ventana y le pedimos que saliera y así lo hizo", informó después la comandante policial Val Demings.

Rodríguez -de origen portorriqueño-, el 28 de setiembre había cumplido 40 años. Un empleado de la firma de ingeniería que ayer atacó, y que tiene once oficinas en Florida, contó que cuando fue despedido, Rodríguez se mostró muy molesto.

Después de eso había trabajado durante cuatro meses para el Departamento de Obras Públicas del Condado de Orange como un inspector de ingeniería, pero fue también despedido. Su situación económica fue empeorando y el pasado mes de setiembre Jason Rodríguez, divorciado y con dos hijos, se declaró en bancarrota.

"Era muy celoso con mi hija, no la dejaba hablar con nadie -contó la ex suegra a la cadena de noticias Fox News- Es una persona impredecible. Imaginaba cosas como que la gente lo miraba".

"¿Es paranoico?", le preguntó el locutor de la cadena de derecha.

"Sí, muy paranoico. Está loco", dijo la mujer, quien contó que Rodríguez estaba medicado por problemas psiquiátricos.

"Ellos me dejaron pudrir", gritó Rodríguez cuando lo estaban llevando preso y las cámaras de televisión lo mostraban como el responsable de otro día de furia en Estados Unidos.

El jueves, el mayor Malik Nadal Hassan, de 40 años, es un médico psiquiatra del ejército estadounidense que debía partir hacia Irak en los próximos días. Ese día, sin embargo, Hassan dejó muy en claro que, si bien su trabajo era ayudar a soldados con problemas de mentales, provocados por el stress de la guerra, el que padecía uno muy grave era él. CC

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Rodríguez, de origen portorriqueño, entró a los tiros en su antigua oficina. AFP

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