La casa de la mujer en la calle Villagra de la Cuarta Sección. Foto: Andrés Larrovere
Ayer a las seis de la mañana, Florencia Blain, una pensionada de 88 años, llamó a su hijo por teléfono porque estaba preocupada. "Escucho ruidos por los techos y en la vereda", le dijo al hombre. Florencia vive sola con algunos perros en una casa de calle Villagra al 2600 de la Cuarta Sección. "De fondo, se escuchaban los ladridos de los perros", dijo el el hijo de la mujer a Los Andes.
Ante la situación, el hombre llamó por al 911 y le pidió a la Policía que pasara por la casa de su madre.
"Los policías pasaron pero más tarde me explicaron que no vieron nada extraño". A las diez de la mañana y después de que su madre no contestara más el teléfono, el hijo fue hasta la casa y la encontró tirada en la galería.
"Estaba con toda la cabeza ensangrentada, tirada en el piso y prácticamente inconsciente. Me alcanzó a decir que tenía frío y luego se desmayó. Al lado de ella había un palo de amasar que ella usaba a menudo; creemos que con ese palo la atacaron", contaba ayer el hombre de unos 45 años de edad.
La casa estaba toda revuelta por lo que se sospecha que quienes ingresaron buscaron elementos de valor como dinero.
Hacia la tarde, la mujer que vive desde hace muchísimos años en ese domicilio, era operada en el Hospital Central ya que el o los sujetos que ingresaron a su casa le había provocado hundimiento de cráneo y pérdida de masa encefálica.
Hacia la noche, las posibilidades de vida de la señora Florencia estaban en duda. "Hay que esperar cómo se recupera de la operación", seguía su hijo quien hacia la tarde estaba en la casa de su madre.
¿Qué pasó?
Según lo que explicaron a Los Andes algunos vecinos de la víctima, el caso se habría concretado entre las 7 y las 9 de la mañana. Las pisadas en las paredes de color verde de la casa indicaban que quien ingresó lo hizo por los techos.
Ese dato coincide con los llamados que hizo la mujer a su hijo, en los que indicaba que "escuchaba ruidos raros". Una de las vecinas de Florencia, declaró que alcanzó a ver a un joven del barrio (tiene 22 años) merodear por esa casa.
"Se trata de un joven de la zona, que tiene problemas con drogas y que ya ha robado en otras casas", dijo la mujer a este diario.
Un comentario de idénticas características hizo el hijo de la víctima, quien indicó que había manifestado lo mismo cuando radicó la denuncia en la Oficina Fiscal 13.
Ayer por la tarde, la gente de la cuadra donde vive Florencia manifestaba su preocupación por el incremento de hechos delictivos en la zona. Muchos de ellos, que prefirieron no dar sus nombres, deslizaron que tienen en mente hacer una marcha para pedir por más seguridad.
Al cierre de esta edición, Florencia -quien hasta no hace mucho tiempo hacía las compras en bicicleta- luchaba por su vida en el Hospital Central. Según el último parte médico, la mujer se encontraba conectada a un respirador artificial.
Se trata del caso ocurrido en Lavalle. Una fiscal imputó a sus padres de homicidio agravado por el vínculo.Están en la cárcel.
Tres hombres ingresaron a la sucursal de calle Perito Moreno fingiendo ser clientes. Redujeron a los empleados del depósito, se pusieron su ropa, sacaron sus armas y huyeron con la recaudación del día: 32 mil pesos.