Viernes 10 de febrero de 2012 | 13:28 hs
Con la participación de estrellas como David Lebón y Francisco Bochatón, el empresario de la noche Alejandro “Cacano” Cabanillas formó su propia banda. Grabaron en los estudios de Lerner.
viernes, 06 de noviembre de 2009
-Poné así-, dice Cacano, y mueve grandilocuente sus manos en el aire como abriendo una pancarta: -Cacano y los Intokables: más grandes que Los Beatles.
Son las doce del mediodía de un viernes caluroso en los estudios El Pie, una de las mejores salas de grabación de Buenos Aires, por la que pasaron desde Sandro y Mercedes Sosa a Gustavo Cerati o Los Redondos.
Los Intokables, suerte de seleccionado del rock mendocino compuesto por Hernán Dadivan en voz y guitarras, Sebastián Rivas en primera guitarra, Germán Paila Peña en guitarra y voces, Gerardo Cóndor Lucero en bajo y Pablo Poty Ucci en batería -miembros de bandas como Los Alfajores de la Pampa Seca, Eclipse, La Jarillera, Perdón Nelson, La Cofradía de la Flor Solar o La Vaina de Shuán-, están por entrar a grabar la décima canción en dos días de intenso trabajo creativo.
Cacano, dueño del famoso bar de Chacras, hombre que no toca un instrumento ni canta pero es líder y alma mater de los Intokables ("Igual voy a meter coros", ríe), llama a los músicos, los presenta uno por uno y continúa:
-También van a estar participando David Lebón, Tito Dávila, un montón de gente, todos producidos por Tole, que trabajó con los Ratones, con los Tipitos... Es una banda mendocina total.
Alguien llama a Cacano, que sale avisando que ya vuelve. Hay clima de calma y alegría en el estudio. Dando vueltas por ahí muy tranquilo anda también Francisco Bochatón, el talentoso compositor de canciones platense. Preguntamos si va a participar y nos dicen que sí.
-¿Cómo nació todo esto?- le preguntamos a Cacano a su regreso. Él dice:
-Los Intokables es un movimiento que estamos armando con estos músicos y los fans a favor de la cultura, en defensa del artista. Acá cada uno va a tener lo que le corresponde: no quiero que los poderosos nos roben más la plata de la cultura en Mendoza...
-¿Cómo viene el disco?
-Quiero tener el disco en mano para presentarlo el 15 de diciembre en Buenos Aires, en Niceto -dice Cacano-, después nos vamos a Pinamar...
-¿Y Mendoza?- preguntamos.
-En Mendoza lo vamos a presentar en Chacras el 30 de diciembre, que es mi cumpleaños. Ahí se junta toda la banda con Tito Dávila, David Lebón, y por ahí va Spinetta como invitado...
Antes del disco, la banda actuará esta noche como para ir calentando motores. Será la medianoche en su propio local. Lebón tocará desde Buenos Aires vía Skype. También será de la partida Panchi Lebón.
Snowboard en Tucumán
Suena el celular de Cacano y se aleja para hablar. Tole llama a los músicos a la isla de grabación y nos invita a pasar. Aprovechamos para preguntarle cómo llegó hasta Los Intokables y nos cuenta:
-Todos los músicos que venían a mi estudio, los Ratones, Los Tipitos, me hablaban de Cacano, de las fiestas de Cacano en Mendoza; y bueno, cuando me convocó para ver cómo venía el proyecto fui a ver a los chicos y me pareció buenísima la banda, y me di cuenta de que podíamos, así que arrancamos. Yo los ayudo a darle forma a las canciones, que suenen, que tengan lo que tienen que tener para sonar en un disco.
Hay una breve pausa y tenemos la posibilidad de charlar con los miembros de la banda. Les preguntamos acerca de esto de la lucha por la cultura y Gerardo Lucero, el Intokable que pinta canas, nos dice:
-Mirá, nosotros nos encargamos de la parte musical, que creo que es lo que tenemos que hacer, y siempre está ahí el apoyo de Cacano: si no estuviera él no estaría la banda. Está bueno que alguien se dedique a la parte ejecutiva del tema. Y si bien todos ya hemos grabado con nuestras bandas, todo esto tiene su parte novedosa. Cuesta mucho vivir de esto, pero yo no lo cambio por nada.
“No estamos tan políticamente metidos, pero sí estamos de acuerdo con eso -comenta Sebastián Rivas-, quizá no tanto desde el punto de vista político pero sí desde el humano: como músicos sabemos lo que sufrimos, lo que padecemos... Desde ese lugar lo apoyo”.
“Vivir de lo que uno hace -agrega Poty Ucci- siempre fue un problema para el arte en general, y para el músico capaz que es más jodido porque a veces dependés mucho de otra gente. Más con eso de que no pueden haber bandas en vivo, que ya no hay habilitaciones, eso puso más peluda a la cosa...”.
“Es así -concluye Paila Peña-. Hacer música en Mendoza es como hacer snowboard en Tucumán”.
Tole da la señal y los músicos toman su lugar. Van a grabar "Me da igual", una canción con una muy buena letra y un ritmo atrapante que, bajo la orientación de Tole, pasa espontáneamente de un ritmo de rock clásico a una mezcla de baterías beat con guitarras repetitivas, ruidosas, machacantes.
Los músicos están como quieren, con todas las comodidades necesarias para hacerlo bien, y realmente lo hacen bien. "Todo va bien, nada va mal, que digan lo que quieran a mi me da igual", canta Paila en el contagioso estribillo.
-Ahí va... En esta traten de tocar menos músico, más punk -los guía Tole. Todos sonríen con la ocurrencia: "el tolismo del día", como lo llaman.
Levantando cajones
Salimos de la isla y nos cruzamos con Bochatón, que se está yendo.
-¿Cómo vas a participar del disco, vas a cantar o tocar el bajo?
-Ya les pasé unas letras, quizá cante o haga algunos coros también-nos responde.
Entonces se acerca Cacano, teléfono en mano. Se despide sonriendo de Bochatón y su manager y nos dice:
-Vení que ahí llamo a David y te lo paso.
David es Lebón, que en estos días se encuentra preparando junto a Spinetta el histórico regreso de Pescado Rabioso (junto al resto de las bandas del Flaco) el 4 de diciembre en Vélez. Cacano marca, habla, ríe en su charla en el teléfono móvil y de pronto nos dice:
-Tomá, ahí está.
-¿Hola?
El que saludaba era Lebón no más. Le preguntamos cómo se dio esto de participar en Cacano y Los Intokables. Nos cuenta: “Mirá, yo por Cacano tengo un cariño muy grande. Cuando llegué a Mendoza él tenía un quiosco cerca de donde vivía y nos hicimos amigos sin que él tuviera idea de quién era yo. ¡Hasta me hacía ayudarlo a levantar los cajones de Coca-Cola! Después un día vino y me dijo "¿Vos sos tal? ¡No tenía idea!". Nos matamos de risa. Y es un gusto participar en este proyecto, que es un poco como una Armada Brancaleone que va a mostrar los dientes, va a pelear un poco para cambiar las cosas contra este poder que siempre te usa y desaparece.
Cacano está tratando de ayudar para que estos chicos tengan un buen lugar para tocar, para grabar, les consigue un lugar para quedarse en Buenos Aires... Es un pequeño gesto de paz que hace para ayudar, para devolverle a la vida la generosidad que tuvo con él.
-¿De qué manera vas a participar?
-Mirá, por lo pronto voy a grabar unas bases para que después la banda las trabaje. La verdad es que entre la música que Capusotto me pidió para una película que está haciendo y la reunión de Pescado Rabioso estoy muy ocupado.
-¿Y cómo vas con Pescado?
-Ah, es emocionante. Me siento como una serpiente cuando cambia la piel. Nosotros nunca nos habíamos peleado, la separación se había dado de manera natural, así que la química sigue estando ahí, en cuanto empezamos a tocar se genera algo fantástico. Va a ser algo impresionante. Ahora te pido disculpas, pero estamos acá ensayando justo con eso y me llaman para volver...
No pretendemos interrumpir el regreso de una de las más grandes bandas que dio nuestro rock, así que decimos que claro, entendemos, y nos despedimos. Enseguida llegan dos cajas de empanadas y todos, músicos y técnicos de grabación, hacen una pausa para almorzar. Para nosotros es hora de partir.
Cacano concluye: “Yo a todos estos chicos los conozco desde chiquitos, el Paila venía a comprar caramelos a mi quiosco. Y son unos músicos de puta madre, faltaba que alguien les de la posibilidad de hacerlo a lo grande. Y eso es Los Intokables, y que nadie nos venga a querer meter la mano, vamos a pasar por arriba al que se nos ponga por delante. Vamos a recuperar el dinero de la cultura para los artistas, y la vamos a romper. Te lo digo de nuevo: ¿por qué una banda mendocina no va a poder ser como Los Beatles?”.