Un hombre, que según las víctimas “vestía como un obrero”, se llevó 2.500 pesos y algunos celulares después de asaltar un local de venta de teléfonos ubicado en el cruce 9 de Julio y Peatonal Sarmiento de ciudad.
Lo curioso del caso es que el autor del hecho sólo amenazó a los presentes (una encargada y dos empleados) verbalmente y que nunca mostró un arma de fuego.
El caso, caratulado como hurto, fue denunciado en la Oficina Fiscal 1.
El ladrón había sido despedido de un lavadero de Pareditas, pero la víctima no lo sabía y le dejó el auto. La noche anterior, el sujeto había estado preso por ebriedad. Lo detuvieron en Zapata después de que chocara contra otro auto y volcara.
Fue esta mañana en Luján luego de una persecución y un tiroteo. En una finca de Ugarteche encontraron gran parte de lo sustraído a Transportes Mena.