El candidato del Partido nacional Porfirio Lobo luego de votar en Santa Lucía, cerca de Tegucigalpa. AFP
Los medios de comunicación daban anoche la victoria en las elecciones presidenciales hondureñas al candidato del Partido Nacional, Porfirio Lobo, con una amplia ventaja de entre 16 y 17 puntos sobre su principal rival, Elvin Santos.
Radio América, en base a datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), señala que Lobo ganó con 55,86% de los votos, frente a 38,24% del liberal Elvin Santos, mientras que la emisora HRN da a Lobo 55,46 y a Santos 39,19%.
Ambos candidatos creen que las elecciones son la única salida a la crisis desatada por el derrocamiento de Manuel Zelaya, del Partido Nacional y quien viró a la izquierda en su gestión.
Zelaya, quien permanece refugiado en la embajada de Brasil, llamó a la población a abstenerse de votar ya que considera ilegítimos los comicios realizados por el régimen de Roberto Micheletti, quien lo sucedió en el poder.
Micheletti, que depositó su voto en la ciudad de El Progreso, departamento de Yoro (norte), instó a los hondureños a que "demuestren al mundo entero" que Honduras es una democracia.
Hasta ahora, sólo Costa Rica, Panamá y Perú han anunciado que reconocerán los comicios organizados bajo el gobierno de facto mientras que la mayoría de los latinoamericanos, como Argentina, Brasil, Venezuela, Nicaragua, Guatemala y Uruguay, han dicho que no los reconocerán.
El reconocimiento de Estados Unidos dependerá de la limpieza de los comicios, mientras que la Unión Europea (UE) no se ha pronunciado aún sobre estas elecciones.
La OEA, que no logró un consenso, analizará el 4 de diciembre el resultado electoral y la decisión del Congreso hondureño sobre la eventual restitución de Zelaya el próximo miércoles.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, tildó de "farsa electoral" los comicios hondureños, al igual que lo ha hecho la Resistencia contra el Golpe, un conglomerado de medio centenar de sindicatos y movimientos sociales y estudiantiles fieles a Zelaya.
'Vamos a votar para que se termine este macaneo, que se olvide ese problema de Manuel Zelaya", dijo el taxista Oscar Omar, en la colonia El Pedregal, en el sur de la capital, bastión fundamental del Frente de Resistencia contra el golpe de Estado del 28 de junio.
En cambio, el albañil Luis López, 52 años, a las puertas del colegio electoral dijo que no iba a votar. "Hay mucho clavo (problemas)".
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) aseguró que la afluencia a las casi 16.000 mesas electorales había siendo "masiva", mientras en el campo de Zelaya la tildaron de "fracaso absoluto".
Reprimen manifestación
La tranquilidad que marcó la jornada se vio empañada por incidentes cuando la policía reprimió una manifestación de unos 500 miembros de la Resistencia contra el Golpe, en San Pedro Sula (norte), en la que hubo algunos heridos, entre ellos un camarógrafo de la prensa internacional.
Según el activista de derechos humanos estadounidense, Tom Loudon, al menos "28 personas han sido detenidas" y muchas de ellas golpeadas. La votación comenzó a las 7 locales y el cierre de las urnas fue postergado una hora, antes las 17 (20 hora de argentina).
Unos 30.000 soldados, policías y reservistas garantizaban la seguridad de estos comicios en que se elegirán al nuevo presidente a partir del 27 de enero, tres vicepresidentes, 128 diputados y los integrantes de 298 corporaciones locales.
Unos 300 observadores extranjeros invitados por el régimen y 3.000 observadores locales velaban por la transparencia del proceso. Agencia AFP
Oficialismo y oposición celebraron la elección del ex guerrillero como presidente de Uruguay. Cristina Fernández lo felicitó y lo calificó de “amigo y compañero”.
El derrocado presidente hondureño afirmó que el régimen interino "infló" los resultados de las elecciones y aseguró tener pruebas que demuestren el fraude.