Ni el rastrillaje en Rancagua, ni los datos de la computadora aportaron pistas a la investigación.
Los familiares y amigos dicen que hablar del misterio es lo único que los mantiene esperanzados. Porque ya llevan 14 días desaparecidos y ni ellos se atreven a arriesgar cuáles son las hipótesis más fuertes que podrían indicar adónde están Luis Fernando Pomar (40 años), su mujer Gabriela Cristina Viagrán (36), y las hijas Candelaria (6) y María del Pilar (3) que salieron el sábado 14 de su casa en José Mármol y nunca llegaron a destino. La fiscalía y la Delegación Departamental de Pergamino continúa con los rastrillajes sólo en la provincia de Buenos Aires y con la reconstrucción de la historia del matrimonio.
"En la CPU de la computadora de los Pomar no encontramos nada importante que sirva para avanzar. En los e-mails y en el Facebook, tampoco", dijo la fiscal Karina Póllice a este medio. Pero se negó a revelar qué datos aportaron los últimos llamados y mensajes de texto de los celulares de Fernando y Gabriela por "secreto de sumario".
La fiscal volvió a desmentir la señal móvil desde Chivilcoy y la versión que circuló ayer de que buscaban a la terapeuta del matrimonio. "Ni siquiera sabemos si es hombre o mujer. No declaró ningún terapeuta", señaló Karina Póllice.
Según María Cristina Robert, madre de Gabriela, la visitaban desde hace aproximadamente dos meses por "problemas de crianza". Y Fernando ya hacía terapia desde el año pasado. Las amigas de Gabriela admitieron que tenían problemas "como cualquier pareja" y que Fernando se llevaba bien con la pareja anterior de ella y su hijo Franco (13).
"Estamos buscando sólo dentro de la provincia de Buenos Aires", remarcó Póllice. Y descartó que estén en el interior (la última semana hablaban de Río Negro, Santa Fe y Neuquén) o el exterior del país (decían en Paraguay). "No es fácil reconstruir la historia de una familia que vive a 300 kilómetros. Buscamos las amistades, las obras sociales, si hicieron alguna consulta médica o psiquiátrica en el último tiempo".
Ayer, una denuncia al 911 alertó haberlos visto en el campo del abuelo de Fernando en Raconcagua. Pero una vez más, resulto ser una pista falsa (ver aparte). "Ya lo habían investigado la semana pasada", contó Cecilia, la hermana de Fernando. CC
La policía maneja esa hipótesis a partir de una serie de evidencias. Igualmente, el caso sigue siendo un enigma para los investigadores.
El gobierno instaló el primer nodo Wi-Max, que amplía el ancho de banda para que más habitantes se conecten a Internet. Actualmente, 77 localidades acceden a este servicio público.