Arte callejero

Stencil: del muro... al museo

El colectivo de arte “Acción anónima” abre en el Museo de Arte Moderno una muestra sobre una de la expresiones callejeras más marginadas: ¡el stencil! Un hecho inédito.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Hoy a las 20, en el museo de la plaza Independencia abrirá la primera muestra colectiva de stencil realizada en nuestra provincia. Un triunfo con todas las letras sobre el largo camino recorrido de esta técnica under, de pintura y modelos de cartón, a veces odiada, resistida por los municipios y vecinos, manejada por las leyes del “ring raje”, que ha dejado a veces presos a sus creadores poniéndolos a la altura de actividades vandálicas.

Ahora, con la inauguración de esta muestra del grupo “Acción Anónima”, sumado a una performance de música y video arte de Darío “Chino” Bruno y la proyección de un documental estreno sobre el tema llamado “Que no te coman la voz”, dirigido por las estudiantes de la UNCuyo Eugenia Cano y Yenina Giana, el stencil despierta sus voces, a veces silenciadas por los prejuicios, hacia un público abierto y expande sus mensajes ideológicos y estéticos en distintos formatos, como nunca antes había tenido la oportunidad de hacerlo, pasando del anonimato de las paredes callejeras a la visibilidad de las paredes de una galería.

Esto de un largo recorrido, esto de lo escondido al museo trasciende nuestro tiempo, porque el stencil se remonta al hombre prehistórico. El hechicero del clan escupía pintura sobre su mano apoyada en las paredes de las cavernas y dejaba su herencia iconográfica.
 
La técnica fue evolucionando. La mano se convirtió en una plantilla (de cartón o metal) con un dibujo recortado donde se lanza pintura en aerosol, obteniéndose un dibujo. Esto es básicamente un stencil y de un tiempo a esta parte se los puede ver con mayor frecuencia en el barrio, en la pared del vecino o la tuya y es una expresión en aumento. Incluso se lo relacionan con misteriosos circuitos, con mapas crípticos y mensajes escondidos, con leyendas urbanas.

Entre las cuevas y la actualidad pasó por el Imperio Romano, el medioevo de China y Japón. Fue utilizado por la propaganda del gobierno de Mussolini, llegó al Muro de Berlín, y alcanza su apogeo en el Pop Art en la década de los ’60. En nuestro país, emerge como protesta gráfica durante la crisis de 2001, aunque manteniéndose siempre por debajo de la aprobación institucional y pública.

Los cuadros aparecen de un día para otro, pintados en segundos en la oscuridad de la noche, muchas veces en edificios estratégicos y con un mensaje incómodo. Una delgada línea que lo diferencia del grafiti -otra ruptura marginada y luego oficializada- y la provocación catártica.

De todas maneras, lo under forma parte de su identidad como manifestación, porque una vez que queda expresada en la pared, la pintada se convierte en parte del paisaje urbano, en el consciente colectivo. En la cara rebelde y perseguida de otros mensajes ideológicos como la publicidad gráfica pagada por empresas.

Anónimos y particulares

Si bien en Mendoza existen varios artistas que de forma grupal o individual se dedican al stencil, es la primera vez que este movimiento expresivo tiene un apoyo del mismo municipio que en principio los rechaza. Una pequeña conquista para este colectivo formado por seis estudiantes de la Facultad de Artes y Diseño de la UN Cuyo: Paula Caruso, Mariano García, Mariano Soria, Homero Pereyra, Guadalupe Castro y Ana Paula Soto.

“La idea de la agrupación es sacar el stencil a la calle con un mensaje prioritariamente ideológico y estético, inspirándonos en temas actuales y polémicos, tratados a veces con mucha ironía”, describe Homero Pereyra.

En su mapa geográfico, sus trabajos abordaron noticias locales y polémicas como el asesinato del puma en Las Heras, los cadáveres de animales del zoológico, la gripe A y la paranoia mediática (conocida obra donde un chico huye de chanchos subiéndose a un árbol), la inseguridad y la figura de la Gendarmería en la calle.

“Lo maravilloso del stencil es que es un mensaje directo, transparente, sin ambigüedades y es fácilmente producible. Es que no hace falta ser un artista para hacer un stencil”, expresa Pereyra, que hace un año volvió de España y Portugal, donde esta técnica está más asociada a lo estético e individual, diferenciándose de los trabajos de América Latina, que se sujetan más en lo político desde una postura colectiva y anónima.

“En esta provincia se puede ir preso si te agarran haciendo un stencil en la calle. Aunque hay huecos legales todavía no muy claros”, dice un activista de stencil en el documental “Que no te coman la voz”, que se proyectará en calidad de estreno esta noche en el museo. El film explora los costados legales y artísticos de esta expresión y los trabajos individuales y colectivos de varios artistas.

A la noticia de que estos dibujos hayan sido “oficializados” en un museo también se suma una donación por parte de la Municipalidad de la Capital de una pared del parque Central que servirá para hacer una pintada de cierre de esta muestra que además abre hoy con la creación de varias obras que reproducirán pinturas de distintas épocas: Goya (“El fusilamiento del 3 de mayo”); Picasso (“El Guernica”); Brueghel (“La parábola de los ciegos”); Roy Lichtenstein (“Chica llorando”) y otras que serán pintadas en directo por este colectivo, intentando abarcar la historia de la pintura con cartón y aerosol.

“Nosotros somos un poco ambiguos, porque tenemos formación académica y fuimos educados hacia la firma de la obra. Esto va en contra de otros mensajes del manifiesto del stencil, dirigido a una identidad colectiva y anónima. El mensaje callejero no tiene individualidad, es de todos y al mismo tiempo, no tiene firma, es un mensaje social”, confesó Homero. Más allá de estas polaridades, está claro que su desembarco en el Mmamm es un hito.

“Presentamos un proyecto a la directora del museo y fue aprobado como parte de las muestras anuales”, explicó en conclusión Homero. Esto ha convertido a esta inauguración en uno de los actos artísticos más importantes del año.

Pablo Pereyra - ppereyra@losandes.com.ar

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