Plan nuevo, costumbres viejas: cómo se entrega la asignación universal por hijo

Los operativos en los barrios son a la tarde, pero muchos llegan a la madrugada para hacer cola. Aunque dicen que apunta a evitar el clientelismo, los punteros políticos hacen de mediadores y la gente los busca. Ya se anotaron 350 mil mendocinos.

domingo, 22 de noviembre de 2009
Plan nuevo, costumbres viejas: cómo se entrega la asignación universal por hijo

Gente de la Anses, el Registro Civil y los municipios desembarca cada día en los barrios, como ocurrió el miércoles en La Gloria. Foto: Claudio Gutiérrez.

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Por Pablo Icardi

La cita era a las tres de la tarde en el polideportivo del barrio La Gloria, con la garantía de que todos serían atendidos sin excepción. Pero por las dudas muchos llegaron antes del amanecer. "Es la costumbre", aseguran.

La presión fue tal que obligó a los responsables de la Anses a entregar números por anticipado y las colas fueron inevitables. Desocupados, vendedores ambulantes, trabajadores de supermercados que están sin registro, madres solteras y hasta oportunistas que se acercaron a probar suerte.

Más de 350 mil personas ya se anotaron en Mendoza como aspirantes a recibir la "Asignación universal por hijo", anunciada por el Gobierno nacional. La metodología promete ser transparente y romper con el círculo del clientelismo. Pero en el medio aparecen costumbres arraigadas que cuesta cambiar.

Por eso, por ejemplo, en algunos barrios la tarea de informar y acercar gente estuvo a cargo de referentes políticos. Pero con una salvedad: hay casos en los que esos "punteros" son el único medio de los vecinos para acceder a la información y a la gestión.

Ante las expectativas que se generaron, en la Anses y el Gobierno buscan ser cautos, al menos hasta que se empiecen a pagar los subsidios. Lo que quieren evitar es pagar algún costo por los errores que puedan aparecer. Según los cálculos oficiales, se estima que en nuestra provincia se otorgarían 200 mil asignaciones, que corresponden a la misma cantidad de niños que viven en la pobreza sin asistencia oficial.

Para anotar a los postulantes se organizaron operativos en todas las zonas de Mendoza, con la intención de acercar esa oportunidad a la mayor cantidad de gente posible. El trabajo lo hacen en conjunto la Anses, el Registro Civil y las municipalidades. Y los problemas se repiten. Muchas familias indocumentadas, especialmente niños. Ese inconveniente lo salvan con la tramitación del DNI en el instante. Pero hay situaciones más complejas.

"Muchas madres vienen y no pueden hacer que el padre de los niños les autorice la tenencia. Es un problema para ellas porque tienen que ir a la Justicia", explica una de las encargadas del operativo. La mayoría de las postulantes son, precisamente, mujeres.

Las dudas y las aclaraciones

La asignación anunciada como universal está destinada a los padres y madres de niños y adolescentes que no tengan trabajo o no estén registrados. En la práctica sería similar al salario familiar por hijo que reciben los trabajadores registrados. Para ello, los postulantes deben acreditar su identidad y la de sus hijos y la Anses cruza las bases de datos para saber si puede o no recibir la asignación.
 
El monto de la asistencia es de 180 pesos, de los cuales 144 se cobrarán mensualmente y el resto se acumula en una caja de ahorro, para ser cobrada una vez al año. Para efectivizar ese pago se exige la escolaridad de los niños y el cumplimiento con el calendario de vacunación.

Al otro día del anuncio, las oficinas de la Anses se vieron desbordadas. Por eso, se organizaron operativos conjuntos con el Registro Civil y las municipalidades. Así, si a un postulante le falta algún documento puede tramitarlo en el mismo momento.

La difusión estuvo a cargo de las comunas y de algunos referentes sociales. En el barrio 12 de Mayo de Las Heras, por ejemplo, se organizó en la unión vecinal, donde confluyeron además otras cinco organizaciones. "Este operativo ha estado mucho mejor organizado que otros. Hay más personal y más predisposición", afirma Oscar León, con larga experiencia en la difusión de la asistencia social entre los vecinos de la zona.
 
Para el hombre, no se busca hacer un uso político del nuevo plan, pero por las dudas están advertidos. "Nosotros somos de partidos distintos y estamos todos en la misma. En esta tarea se va a todos lados, si uno no le da ayuda, se va al otro. La cuestión es solucionarles los problemas a los vecinos. Esto no es clientelismo, nosotros somos referentes sociales", argumenta León.

Dora, otras de las vecinalistas, es más crítica, pero resalta el trabajo que realizan. "El vecinalismo es vidrioso algunas veces, pero nosotros tenemos claro que tenemos que estar junto a la gente. Ojalá lleguen los planes sin problemas", dice la mujer.

Aunque en la tarea de informar hubo algunas zonas en las que sí se mezclaron referentes políticos, desde el Estado aseguran que se eliminará cualquier posibilidad de clientelismo sólo por el método de la asignación.
 
"El programa elimina el clientelismo desde el mismo decreto. Esto es universal y será el cruce de las bases de datos el que determine de manera automática a quién le corresponde. El sistema es transparente", aclara Héctor Rasso, peronista cercano al gobernador Celso Jaque y responsable regional de la Anses.

La percepción de los postulantes es buena, aunque también hay quienes desconfían, basados en las experiencias previas. "Yo lo veo muy bien, va a ser una ayuda enorme. Yo trabajo en negro, por mi cuenta y con esto al menos vamos a poder ahorrar algo para nuestra hija", opina Gustavo Tello, que es vendedor ambulante. Algo similar le pasa a Juan Aguilar, del barrio La Gloria. "Trabajo en negro en un supermercado y no tengo obra social ni asistencia para mi hija. Es la primera vez que busco algo así y espero que salga", dice el joven.

Y aunque no se explicite claramente, en el fondo hay quienes sí ven un trasfondo político. "Esto lo hacen para que levante la imagen la Presidenta. A ella la gente no la ve bien y por eso hace esto, para buscar votos después", asegura Romina Dávila, del Paulo VI. La mujer, escéptica, tampoco está de acuerdo con que sea general. "Claro, hay gente que tiene 4 o 5 hijos y va a recibir un montón de plata. Por eso algunos padres no van a querer salir a trabajar nunca más", se queja, mientras espera su turno en el polideportivo 3 de La Gloria.

El tema más complejo para manejar políticamente es el momento en que se empieza a pagar. El mecanismo establece que las asignaciones sean automáticas y que de esa manera sea una computadora la que determine a quién le corresponde y a quién no. Las dudas están sobre cómo reaccionarán quienes queden afuera por algún requisito no cumplido. Por las dudas, remarcan que no hay cortes en la incorporación de aspirantes. "No hay un corte para anotarse. Sólo se van a asignar días de pago distintos", ratificó Rasso.

Toda la atención esta puesta en lo que ocurra desde el 26. Ese día comienzan a publicarse los lugares donde cobrará cada persona y también quiénes no pueden acceder.

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