Washington. Los demócratas alcanzaron ayer la cifra mágica de 60 votos para avanzar en el histórico proyecto de reforma de la salud. Los líderes del partido lograron los dos últimos votos que necesitaban para facilitar la más importante iniciativa nacional del presidente Barak Obama.
En sus discursos largamente esperados, las senadoras moderadas Blanche Lincoln de Arkansas y Mary Landrieu de Luisiana dijeron que se alinearían con su partido y votarían a favor en la importante prueba a pesar de que todavía tienen discrepancias profundas ante la iniciativa de ley de 2.074 páginas para reformar el sistema de salud.
"La verdad es que este asunto es muy complejo. No hay un arreglo sencillo y es imperioso que construyamos sobre lo que ya funciona del sistema de salud en Estados Unidos", dijo Lincoln a sus colegas en el Senado.
Horas antes, Landrieu había confirmado que votará a favor. Las dos representan el voto número 59 y el 60 para el líder de la mayoría del senado Harry Reid, que necesita como mínimo esa cantidad entre los 100 integrantes de la cámara para seguir con la iniciativa.
La votación estaba prevista para para las 20 de anoche hora local.
Según el proyecto de ley de Reid, casi todos los habitantes estarían obligados a comprar seguros médicos y se cobrarían miles de millones de dólares en nuevos impuestos a las aseguradoras y los estadounidenses de mayores ingresos para ayudar a ampliar la cobertura a los 30 millones de personas no aseguradas.
En el estado de Virginia, Estados Unidos, se realiza una de las mayores ferias de armas del país. Es un estado muy permisivo en materia de armamentos en poder de ciudadanos. Las ventas explotaron desde octubre de 2008.
“Yo digo que hay vida después de ser presidente, pero algunos no lo saben y siguen aferrados”, sostuvo el ex mandatario. Lagos habló de la crisis, de las próximas elecciones en su país y de los modelos ideológicos, a 20 años de la caída del Muro.