Una explosión en una mina carbonífera en el norte de China mató el sábado a 42 trabajadores y dejó a otros 66 atrapados bajo tierra, generando esfuerzos desesperados de los equipos de emergencia para salvarlos, informaron las autoridades del gobierno central.
Un total de 528 personas se encontraban trabajando en la mina de, en la provincia de Heilongjiang, cuando la explosión sobrevino a las 2.30 de la madrugada, informó en un comunicado la Administración Estatal de Seguridad en el Trabajo. Señaló que 389 lograron escapar tras el accidente.
Un canal de televisión chino reportó que 42 trabajadores murieron, 31 fueron rescatados y el resto quedaron atrapados a unos 500 metros (un tercio de milla) bajo el suelo. La causa de la explosión fue una acumulación de gas, indicó el reporte. Rompió cristales ubicados a 20 metros de la entrada a la mina.
Las imágenes televisadas mostraban humo emanando de la mina y un edificio cercano colapsado. El comunicado indicó que la ventilación y las vías de comunicación en la mina habían sido cortadas por la explosión, lo que dificultaba los esfuerzos de rescate.
Una persona que respondió a una llamada telefónica en la mina dijo que un número desconocido de personas resultaron lesionadas en el estallido. La fuente no quiso identificarse, algo común entre los funcionarios chinos.
La mina está ubicada cerca de la frontera con Rusia, a unos 400 kilómetros (250 millas) al noreste de la capital provincial, Harbin. La explosión demuestra las dificultades del gobierno chino en intentar potenciar la seguridad en esta industria.
En el estado de Virginia, Estados Unidos, se realiza una de las mayores ferias de armas del país. Es un estado muy permisivo en materia de armamentos en poder de ciudadanos. Las ventas explotaron desde octubre de 2008.
“Yo digo que hay vida después de ser presidente, pero algunos no lo saben y siguen aferrados”, sostuvo el ex mandatario. Lagos habló de la crisis, de las próximas elecciones en su país y de los modelos ideológicos, a 20 años de la caída del Muro.