Viernes 10 de febrero de 2012 | 16:31 hs
El cantante que se presentará el jueves en el Bustelo confiesa haber vivido una revolución personal que le ha hecho replantearse todo. Con ustedes, el nuevo Lerner. El Lerner papá.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Este año, para Alejandro Lerner, no sólo significó una continuación en la consolidación de su ya sólida carrera artística, sino que a nivel personal se convirtió en papá de Luna, su primera hija.
Orgulloso, emocionado y en medio de un puñado de logros profesionales -como la nominación a los últimos Grammy por su trabajo “Enojado” y a “Verte sonreír” como Mejor Canción del Año- llega a Mendoza para ofrecer su show “Clásicos”.
El jueves, a las 22, en el auditorio Ángel Bustelo Lerner no sólo repasará sus canciones inolvidables con toda su banda sobre el escenario, sino que presentará una nueva canción en homenaje a Mercedes Sosa.
-La gente siempre te obliga a volver a tus clásicos…
-Y sí, igual siempre trato de que los clásicos me sigan pareciendo frescos. Les hago nuevos arreglos y de esa manera siento que no estoy haciendo la misma música. Igual siempre digo que cada uno de mis conciertos es presente, pasado y futuro.
-Desde “Enojado” tu vida cambió por completo: ahora sos papá…
-Es muy cierto, ahora no estoy enojado, estoy contento, aunque preocupado por la realidad de mi país.
-Y sobre ese tema habla “Carta por la dignidad del hombre”, tema que presentarás el jueves, ¿cómo surgió la canción?
-De la movilización de la partida de Mercedes (Sosa). Yo la sentía como una madre a la Negra. Hemos compartido innumerables experiencias personales y artísticas. Se fue una gran artista que tenía un enorme compromiso con la realidad de su pueblo; y esta canción tiene mucho de eso.
Surgió en un momento que no tenia nada que ver con nada; estábamos con mi mujer (Marcela) en una visita al obstetra, y en el medio de la entrevista con el médico empecé a escribir la canción en un sobre, luego en un café la continué en una servilleta, en el auto le dicté a Marce y en casa me quedé tocando hasta las 6 de la mañana el piano.
Esta canción fue un golpe emocional y de fuerte inspiración. Se encontraron, para mí, la vida y la muerte, en conjunto con la preocupación de que no quiero que mi hija viva con inseguridad, sino que crezca en escuelas que no se caigan a pedazos, en un país donde haya laburo para todos.
-¿Te pegó fuerte la paternidad?
-Sí, me pegó fuerte, es algo que soñamos con Marcela por mucho tiempo. No hay éxitos que alcancen cuando uno tiene ganas de formar una familia. Desde que Marce quedó embarazada, hasta que Luna nació sentí un cambio para adentro.
Hay algo que sucede en mi casa que es un universo nuevo: ver como la beba va creciendo, como va reconociendo. Ahora me preocupo por si Luna comió, o si cagó o no cagó.
-¿No te pasó como padre novato encontrarte haciendo cosas que alguna vez criticaste?
-Nunca critiqué la paternidad, siempre me ilusioné con ella. Fui el último de mi grupo de amigos en ser padre, por lo que tengo muchos ahijados. Todo el tiempo pensaba en cómo iba a ser como padre.
Y hoy me doy cuenta de que, por ejemplo, eso que dicen que a la noche no se duerme es una realidad. Es el primer mes y estoy viviendo un cambio muy profundo en realidad cotidiana. Lo creativo, el trabajo y los conciertos continúan, pero ahora hay algo que me tiene atontado.
-¿Compraste muchas cosas para tu hija?
-A mitad del embarazo ya tenía todos los carritos para correr, caminar, nadar, discos de Beatles para chicos, Mozart para niños, Marcela le armó una pieza llena de amor, juguetes y cosas mágicas. Además hemos recibido regalos que le durarán como hasta los 15 años.
-Hasta una canción le escribiste…
-“Antes que Luna llegue” es una canción que le quise regalar a mi mujer. La sorprendí con esto. Es una canción de bienvenida a mi hija y, en cada recital, la gente la pide. Lo que ha pasado con el público es la satisfacción de ser un artista popular. Recibimos mucho afecto, mucho cariño.
-¡Cuántas cosas se pueden decir con la música!, ¿no?
-Todo se puede decir con la música. Hasta boludeces, pero creo que está bien que haya gente que escriba boludeces para bailar y entretener; mientras otros son más profundos. En la naturaleza todo convive.
-¿Qué cosas te emocionan en esta nueva etapa de tu vida?
-Hace mucho todo me emociona. Un gesto solidario, generosidad, una película, cuando veo tanta violencia en el mundo, tanta crueldad. Cuando uno trabaja la apertura del corazón, llora por todo.
-Y en medio de tantas sensaciones y sentimientos, ¿cuáles son los proyectos futuros?
-Estoy terminando la música de una película “Sin memoria”, dirigida por Sebastián Borensztein. El film se va a ver en Estados Unidos el próximo año. Además, estoy trabajando en la pos producción del DVD “En vivo en el lunario”, de un concierto de piano que hice en el Distrito Federal (México) y en lo que será mi próximo disco, que presentaré a mediados de 2010. Por Alejandro Ortega - aortega@losandes.com.ar