Viernes 10 de febrero de 2012 | 16:48 hs
Cumplió 10 años la revista mendocina que refleja la cultura rock. En esta charla con los mentores de Zero queda a descubierto el oficio de poner en página el agite alternativo.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Noviembre de 1999: asoma en los quioscos locales una revista que empieza a cubrir -para el target joven, el palo rockero- la fisura cultural de la ciudad. Aparece la Zero. Una publicación pulmonar y refrescante pensada por los diseñadores Darío Manfredi y Gabriela Góngora.
Con el cacerolazo encima, y el entusiasmo y el talento como combustible esencial, la revista nucleó en sus primeros números a varios dibujantes, cronistas, ensayistas.
Y así creció, y concibió con cada edición especial de fin de año los premios rockeros que pedía la calle. Groupies aparte, el escucha mendocino comenzó a entrever que aquí el rock y el reggae, por ejemplo, podía ser tan fértil como en otras tierras.
El staff de la Zero, pues, no oculta su satisfacción y orgullo por formar parte de una revista que es hoy un referente nativo del género. Por eso, conciben el aniversario -estos diez años de gráfica- como un festejo que es también otra ventana al futuro.
“En realidad la revista se hace a base de ganas”, desliza Gaby, la editora fundamental de este proyecto, que por estos tiempos llega a todos los quioscos de Mendoza y a algunos de Capital. Las ganas de Manfredi. Las ganas de Iñaky Rojas, de Andrés Llugany. Y, claro, de impulsores como Romina Pesciullesi o Pablo Cicchiello que pechan la revista porque la saben parte del mapa alternativo local.
Este aniversario, pues, es una demostración de potencia y voluntad periodística, pues la Zero sale a rastraer los avistamientos musicales (desde la banda debutante hasta la leyenda viviente) y los pone a circular desde sus páginas.
No es poca cosa: decenas de artistas en 68 ediciones, entre los que pasaron Parió la Choca, In Puribus, Zonda Projekt, Glamour, Arcángel, Hormigas Negra, Tobogán, entre más, que se repartieron entre tapas y especiales.
Manfredi, por su parte, consciente que “para hacer algo así necesitás muchas horas de laburo, mucho salir a mover la revista, entrevistar a deshora y tener los colaboradores dispuestos”. Y recuerda la épica urbana del primer número, cuando salieron a repartir los 200 ejemplares recién salidos del horno, en el cochecito del bebé. Claro que varias plumas jóvenes están con ellos, más ahora, que la tirada alcanzó los mil y que gira por la city con el aval extra del mano en mano.
Play
Viñetas, crónicas de recitales, ensayos que comparten terreno con la ficción, adelantos de toques y entrevistas extensas a músicos de todos los ámbitos, sobre todo del rock, y del sustrato independiente. Una ojeada por Mendoza: “Es cierto que aquí y ahora las bandas apuntan a profesionalizarse desde el principio, piensan los detalles, se ponen a trabajar tanto en el diseño del sonido como en la puesta”, advierte Gaby.
Y Darío completa: “Hay muchas que suenan al mismo nivel que, se me ocurre, Muse; el problema es que todavía muchos están demasiado adheridos a las influencias o se da el fenómeno clon: hay como grupitos de bandas que se asimilan peligrosamente”.
Una pregunta falaz: ¿hay under? “Aquí todo es under”, apuntó hace un tiempo Darío. ¿La razón? Pues la más común y corrientes de las distracciones: “falta difusión”. Pero también, y más importante, es sentirse parte de un mapa contemporáneo que la pelea desde abajo y que ahora se está viendo expandido en otros formatos. Y reconocido en los medios.
Para ellos, los zeros, haber llegado a este X implica un plus: años de testeo, de archivo rockero y de devolución. Palabras más o menos, siempre apuntaron al ‘hacelo vos mismo’ lejos del lloriqueo o la apatía.
Y sí: hay posibilidades posta que hoy les brinda la publicación para experimentar y explorar caminos poco recorridos. Gaby y Darío lo confirman: “El criterio editorial es mínimo: rock local, talento original, emergentes”.
La firma, la impronta personal de los autores resulta,a la vez, legitimada por la dupla, cuyo manifiesto es “No repetir a los viejos y conocidos y sí, por ejemplo, poner en tapa a Cecilia Krill Contesta, una banda de Tunuyán que recién sale al ruedo”. Sin duda, la idea nunca fue vender masivamente sino ponerle Rec a la creatividad.
Rock en expansión
Han generado los premios Zero (distinción bianual que crece con el tiempo), han subido a la red Versión Zero (serie de videos editados sobre recitales de la región que encontrás en My Space.com/ versionzerotv) y continúan con su formato radial, sumando acústicos y entrevistas: hablamos del programa “Zero de una” (al que también se accede a través de MySpace.com/zerodeuna).
Las mejores noticias, después de la música. Mariana Guzzante - mguzzante@losandes.com.ar