Martes 7 de febrero de 2012 | 06:53 hs
Marcelo del Águila, cronista del suplemento Sí de Clarín y la Rolling Stone, ideó la Drum & Boxx, una plataforma de cultura alternativa y deporte que cruza DJs, Visuales y guantes amistosos. “Mendoza es la experiencia máxima”, deslizó el fan de Pablo Chacón, quien trajo el evento por primera vez a la provincia.
domingo, 22 de noviembre de 2009
“¿Nos hacemos un round?”, arenga un mendocino equis con pinta de no haber subido jamás a un ring. “Dale, con buena onda”, le tira Mariano del Águila, mientras pone una vaquita para la cerveza y los sánguches. Nada en él indica chapa: por más que ese “peso pluma” sea conocido como DJ Campeón y escriba en el Sí! ( de Clarín) y en la Rolling Stone.
Encima, es el cerebro de las “Drum&boxx”, tremendas fiestas mestizas, portadoras del aura Zizek, que llega en caravana a Mendoza, precisamente al gimnasio del campeón.
Al punto, Pablo Chacón trae tablitas para servir e invita con su natural metro y medio. Se está armando una fiesta perfecta: adentro, una rosarina traza coreografías con katana en mano (practica Iaido, una suerte de versión clásica del kendo), DJ Uter empieza a pinchar, y una cofradía bonaerense entrena, charla y juega al body painting.
Algún miembro de Arte Chimbolo (galería local emergente) se cruza entre los stickers y el ‘lemotive’ Gabriel Concatti, precalienta su set de VJ. “Éste es el espíritu de la Drum&boxx”, panea Del Águila, “traemos gente de Barracas (donde hace poco hicimos una súper fiesta al borde de la villa) y a varios artistas de distintos talentos”. Queda claro: partiendo del pulso musical -drum & bass- y del flash por el boxeo, Mariano patentó una celebración inspirada en “el deporte, la juventud y la cultura”.
-¿Y cómo llegaste al ring?
-En el ’96, empecé a trabajar en el diario Olé!, fui cronista de boxeo por azar. Pero después me empecé a fascinar con el clima de los gimnasios. De ahí, a entrenar. Y a vivir desde adentro ese fuego. Muchos te dicen : ‘Uh, el boxeo es violento’, pero pasa que lo empezás a ver como estilismo. Pablo Chacón, por ejemplo, para mí es un artista del golpe corto. Toda la escuela mendocina es profesional y dedicada.
-¿Cómo enlazaste tu perfil de DJ?
-Al principio se me dio por bajarle el volumen a las peleas que tenía que comentar para la página y poner música como único audio.
Mitad perfil bajo, mitad hiperkinético, Mariano acerca el vasito, agradece, agita y acepta un desafío más: amateur vs debutante. “Pero con buena onda, ¿no?”, vuelve a preguntar el flaco. Obvio: en la tarde del viernes, el gimnasio lasherino de Pablo es más una juntada del mejor street art y un abrazo colectivo, que un ‘darse caña’.
“Por ahí, eso pasa en Buenos Aires, donde los entrenadores están más atentos al pibe señalado que a la dupla del ring. Acá es distinto: los profes no son aguateros, están atentos a corregirte y a estimularte la conciencia”. No hace falta ser muy perceptivo para ver la energía que circula entre Mariano y Chacón: “Así como lo ves, abriendo este espacio, alojándonos, eso es Pablo, ésa es la solidaridad del boxeo”.
Pero no es sólo un trueque de compadres: todos los que están aquí entienden que la Drum&boxx es un cross directo al aburrimiento. “Un espacio para que los pibes se rescaten y se conozcan”, amplía el cronista en un plano más social. Por eso, está aquí un boxeador del Luna Park, un entrenador de Barracas y un colectivo de arte con 12 nómades. Por eso, suena un set electrónico mientras los nenes ensayan en el espejo, la katana hace su baile y las manos se estrechan para empezar a conectar las PC. Mariana Guzzante - mguzzante@losandes.com.ar