Renato Civelli festeja su gol (primero con la camiseta del Cuervo) junto a Juan Carlos Menseguez y Sebastián González. Foto: Télam.
domingo, 22 de noviembre de 2009Sin jugar un fútbol de alto vuelo, pero sin dejar margen para las dudas, San Lorenzo se aprovechó de un Huracán inofensivo y tozudo, para ganarle 2-0, con goles de Civelli y Juan Manuel Torres.
La victoria del Ciclón pudo y debió ser más amplia, pero si eso no sucedió fue pura y exclusivamente por el arquero Monzón, quien al menos evitó en cinco ocasiones la caída de su valla.
San Lorenzo se llevó otra alegría: el retorno a los campos de juego de Romagnoli, quien jugó 30’ y tuvo la chance de marcar un gol.
El primer tiempo resultó equilibrado, al menos en el manejo de la pelota, porque tanto Huracán como San Lorenzo mostraron la misma falencia: carecer de profundidad en los últimos metros.
Pero claro, eso le resultó fatal a Huracán, porque a los 8 minutos, tras un tiro libre ejecutado por Torres desde la izquierda, Civelli, totalmente solo, cabeceó el balón y lo envió al fondo del arco.
Las dos únicas llegadas de Huracán en esa primera etapa, fueron por sendos tiros libres de Rodríguez, que se fueron muy cerca del palo izquierdo de Migliore.
Poco cambió el panorama en el segundo tiempo. Huracán tuvo más la pelota, pero siguió careciendo no sólo de poder de gol, sino también de alguien que pudiera generar una mísera jugada de riesgo.
San Lorenzo apostó al contraataque y por esa vía, facilitada también por la endeblez de la defensa de Huracán, pudo haber goleado, pero Monzón lo evitó.
El arquero de Huracán tapó cinco situaciones (tres a Menseguez, y una al Kily González y Romagnoli, respectivamente) claras de gol, y su arco recién pudo ser vulnerado nuevamente a los 44, cuando el 'Chaco' Torres - buen pase del debutante nigeriano Orode-lo esquivó para, con el arco libre, poner el 2-0.