Cristian Villegas, de Trinidad, busca un balón con su cabeza ante el acoso de Cristian Mortes. Foto: Claudio Gutiérrez / Los Andes.
domingo, 22 de noviembre de 2009Otra decepción sufrió la Academia. Porque más allá de que ayer no perdió y sumó un punto ante el único puntero de la zona F, Trinidad de San Juan al igualar 0-0, Argentino necesita en carácter de urgente cantar victoria para calmar las aguas turbulentas que corren por San José.
Desde el inicio quedó claramente expuesto el presente de ambos en la tabla, a la hora de pensar el juego. Trinidad se mostró sólido y siempre manejó el balón con paciencia, respaldado por la firme labor defensiva. A partir de ahí se movió con tranquilidad y sin apuro. Un punto de visitante era negocio. Por lo tanto, lo buscó y lo conquistó.
La contracara fue el elenco de Muñoz, ya que la necesidad de ganar y romper la racha negra provocó que el equipo entrara en la desesperación y la impaciencia colectiva. ¿Conclusión?: careció de idea en sus hombres de mejor pie y apostó a pelotazos salvadores.
Por eso Matías Delclaux, uno de los abanderados en la creación, pasó desapercibido y todo se circunscribió a lo que podía hacer Marcos Quispe. Poco como para inquietar a los sanjuaninos. Lo mejor del Boli lo generó a través de la pelota parada, donde Sosa, a pesar de estacionarse bajo los tres palos, resolvió siempre con efectividad.
En la primera mitad recién sobre el final, el Boli tuvo en los pies del Quispe y de Maldonado la más clara. Pero no hay caso, la pelota no quiere entrar en el arco contrario.
En el segundo capítulo, el León sanjuanino adelantó sus líneas y con la firme presencia de Martín Bidal en al mitad de la cancha, emparejó las acciones. A los 2’, el escurridizo Olivares apareció solo en el área chica y de cabeza hizo paralizar los corazones de los 400 simpatizantes del Boli presentes, pero la pelota se fue astillando el palo izquierdo de De La Riba.
Los de San José, por falta de ideas, volvieron a abusar del pelotazo y el cotejo por momentos fue un bodrio, ya que ninguno de los dos podía hilvanar dos toques consecutivos.
Los últimos 15’ fueron todo del local, que empujados por su gente acorralaron a Trinidad . Sin embargo, la falta de peso ofensivo pasó factura. Lo tuvo Maldonado, lo tuvo Botacaulli, pero la pelota nunca infló la red de Sosa.
Argentino volvió a sumar y eso es positivo. Sin embargo, por el juego exhibido ante Trinidad, restó y su gente ya perdió la paciencia. Gustavo Villarroel - gvillarroel@losandes.com.ar