Javier Villaseca en pleno festejo luego de haber convertido el único gol de la victoria mensana en el Parque. Fotos: Claudio Gutiérrez / Los Andes.
domingo, 22 de noviembre de 2009Gimnasia y Esgrima volvió a ganar de manera consecutiva. Esta vez fue ante Tiro Federal de Morteros, equipo que desde hace cinco fechas no conoce el triunfo.
“Al que madruga Dios lo ayuda”, dice la frase y parece que Dios hace lo suyo con el Lobo, por lo menos desde la fecha con Policial (en Catamarca), ya que, al igual que en ésta, metió el gol tempranero y terminó venciendo.
Así fue. En el Parque arrancó ganando también. A los 16 minutos, en la primera jugada clara en profundidad, iniciada por la figura del partido, Lucas González, llegó el festejo mensana. El ex CEC metió el pase al “Banana” Anzorena para que el enganche se escapara y tirara el centro para Villaseca; éste colocó la pelota en la red de Ruffini. El 1-0 fue justo y justificó el trabajo logrado por los del Parque durante los 90 minutos.
El esquema 3-4-1-2 de Villallobos dio resultado. Y más aún con la convicción del DT al poner a Lucas González como delantero titular haciendo dupla con el goleador Villaseca. Estos dos y Anzorena fueron letales para la defensa de Morteros, que desesperó hasta contagiar al resto del equipo. Así se anularon en el momento de armar una jugada frente al arco de Astrada, quien una vez más le dio seguridad a Gimnasia
Recién a los 41’ Tiro logró presionar. Después de que Sánchez Varela tiró al arco, Meyer remató y de que a Astrada se le resbalara, Acosta salvó en la línea lo que podría haber sido el empate.
Sin embargo, el público del Lobo no se confió en el complemento y el sufrimiento acompañó el ruego de “que se termine rápido”, más que nada por miedo al empate. Porque una jugada puso en aprietos al local en esta segunda parte. Fue a los 25 minutos cuando Leinecker corrió por la derecha habilitando a Luque, defensor que se escurrió más de una vez, pero en esta sorprendió. El defensor tiró y la pelota pegó en la base del palo izquierdo de Astrada para después irse afuera.
Después de ese sacudón, los de Villalobos volvieron a entrar en el juego. Se armaron y renovaron su accionar preciso. A los 38 minutos la pared entre Fernández y González terminó en el cabezazo del recién ingresado (por Villaseca), pero Ruffini estuvo atento esta vez y le ganó la posición.
Se iban los minutos y las acciones creativas eran blanquinegras, sin hacer referencia al cine mudo, aunque más de uno se quedó sin habla después de ver a este Gimnasia que festejó nuevamente y que ahora observa de cerca la posibilidad de clasificarse. Analía Cuccia Baidal - acuccia@losandes.com.ar