La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) afecta a entre 6 y 8% de la población y a 15% de los fumadores. Sandro fue diagnosticado con esta enfermedad en 1998 y desde hace ocho meses se encuentra internado a la espera de un trasplante.
La EPOC se caracteriza por una limitación progresiva en el flujo de aire. El síntoma más claro es la dificultad en la respiración, pero también la tos crónica, la producción de flema y la fatiga. Se estima que más de 660 millones de personas en el mundo padecen la enfermedad, y no sólo eso: cada año provoca en el mundo más muertes que el cáncer de pulmón y mama.
El año pasado, en un congreso internacional realizado en la UBA, un grupo de expertos lanzaron una advertencia que sigue vigente: esta enfermedad crónica se convertirá en epidemia, en especial en países en desarrollo como la Argentina, por el fuerte consumo de tabaco.
El 75% de las personas con EPOC padecen serias dificultades para llevar adelante actividades de su vida cotidiana y el tabaquismo es la causa principal de ese trastorno, detalló la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR).
El informe, dado con motivo de que hoy se conmemora el Día Mundial de la EPOC, insiste en la necesidad de que la población con síntomas de esa enfermedad consulte de manera temprana al médico y evite el consumo de tabaco, que compromete seriamente a los pulmones.
La EPOC es irreversible, pero tratable con buenos resultados en etapa temprana y se caracteriza por la disminución del flujo de aire en los pulmones. Sus principales factores de riesgo son el tabaquismo y la exposición prolongada e intensa al humo de leña.
Alberto López Aráoz, presidente de la AAMR y jefe del Servicio de Broncoscopía del Hospital Universitario Austral, sostuvo que "la EPOC es una de las principales causas de muerte e incluso, la única que ha aumentado su tasa de fallecimiento".
López Aráoz reiteró que "75% de las personas que la padecen presentan serias dificultades para llevar adelante actividades de la vida cotidiana como vestirse, bañarse o subir y bajar escaleras, por eso es importante adoptar medidas sanitarias".
"Un importante número de pacientes desconoce su enfermedad y desvaloriza los síntomas tempranos, perdiendo la oportunidad de hacer una consulta en la cual con algunas pruebas simples de función pulmonar, sería posible elaborar un plan para ayudar al paciente y disminuir la progresión de la patología", indicó.
Los síntomas más frecuentes de la EPOC incluyen ahogo, tos crónica y producción excesiva de flema. El empeoramiento de esos síntomas se denomina exacerbación o ataque respiratorio y puede durar varias semanas.
Pero cuando la capacidad respiratoria está comprometida se debe hospitalizar al pacientes que corren riesgo de muerte y necesita, en algunos casos, de la asistencia de un respirador.
El tratamiento de la EPOC se adecua a los estadíos de la enfermedad y el primer aspecto se relaciona con el abandono del cigarrillo, pero además se considera el uso de medicación broncodilatadora de acción prolongada.
No obstante, para mejorar la calidad de vida es vital la rehabilitación respiratoria y el paciente debe realizar pequeños ejercicios de respiración que ayudan a su función pulmonar
Cristina afirmó que la posibilidad de elaborar vacunas antigripales en Argentina "es un salto cualitativo en materia de salud pública".