Un juez podrá obligar a una persona a entregar muestras biológicas para determinar su verdadera identidad. Sólo un legislador se opuso.
viernes, 20 de noviembre de 2009
El Senado de la Nación sancionó el miércoles por la noche con 57 votos a favor y uno solo en contra, la ley que autorizará a la Justicia a ordenar la toma de muestras biológicas de las personas "más allá de su voluntad" para determinar el ADN genético.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, expresó ayer su "enorme satisfacción" por la aprobación de la ley, ya que "va a posibilitar el encuentro de la identidad de nuestros nietos robados durante la dictadura militar".
La Cámara alta le dio la media sanción que le faltaba al proyecto para la toma de muestras de sangre, saliva, cabellos y piel, entre otras, para avanzar en la identidad de personas, un viejo reclamo de Abuelas y otros organismos defensores de los Derechos Humanos.
La votación fue casi unánime, con el apoyo de la UCR, el socialismo y el peronismo disidente, y concluyó con 57 votos a favor y uno solo en contra, del senador salteño Agustín Pérez Alsina (Partido Renovador).
El debate enfrentó a los denominados "derechos personalísimos" y el "derecho a la verdad".
Carlotto consideró, a radio Continental, que "es una decisión del Congreso de convertir en ley algo que va a posibilitar el encuentro de la identidad de nuestros nietos robados durante la dictadura militar" y advirtió que "la palabra compulsiva hay que borrarla, porque parece que molesta".
Se había cuestionado la extracción de sangre compulsiva, pero se aseguró que las muestras pueden conseguirse por otros elementos, tales como saliva en el cepillo de dientes.
"Esto va a permitir que los jueces, por obligación, procedan a que el presunto nieto, si se niega (a que le extraigan sangre), lo visite la Justicia en su casa y rescate prendas (cepillo de dientes, peine, ropa) para procesar en el banco genético de datos y compararlo con las posibles familia", amplió.
Por tanto, sostuvo que "no es invasivo en absoluto, no es violento, no es agresivo" y que no debería compararse "con el control de alcoholemia" que se realizan en forma obligatoria en la vía pública.
"El delito cometido durante la dictadura es de lesa humanidad, no prescribe y hay que resolverlo, porque es de acción pública", fundamentó la titular de Abuelas, quien indicó que este mecanismo "conducirá a la condena de quienes cometieron semejante y gravísimo delito".
Sobre ello, afirmó: "No puede decirse que si el chico no quiere, lo dejemos tranquilo. Esa persona ya adulta tiene el derecho y la obligación, porque es un delito, y son personas sin identidad".
Además, respondió a la titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien cuestionó el proyecto, a quien acusó de decir "disparates con mucha mala intención". Agencia DyN