Apolo Díaz.
En apretada síntesis, habría que decir que Micaela Reina, la nena de 12 años que fue violada y terminó siendo asesinada el 17 de mayo de 2007, todavía no descansa en paz.
Dos meses después de que fuera descubierto el cuerpo en el interior de una bodega abandonada, Apolo Jacob Díaz fue detenido como responsable de ambos hechos.
La prueba más contundente para el fiscal era una determinación de ADN, que daba con certeza la compatibilidad de sus genes con el semen encontrado en las prendas íntimas de la niña. Sin embargo, a la hora del debate, que comenzó el pasado mes de setiembre, para los miembros del Tribunal esa misma prueba "contundente" de la fiscalía fue declarada nula por un error del fiscal.
Al término del debate, Apolo Díaz fue condenado a tres años de prisión, pero por robo y hurtos. Fue alojado en el hospital neuropsiquiátrico El Sauce. Mientras que Alejandro y Walter Prádenas (padre y tío de la niña) también fueron juzgados.
El padre recibió una pena de seis años de prisión por privación ilegítima de la libertad agravada. Su hermano, por falta de prueba, terminó siendo absuelto.
Hoy, teniendo en cuenta estos resultados, Apolo Díaz, que lleva más de dos años detenido, podría pedir su sobreseimiento en esta causa y por ende también la libertad condicional.
No tenía título pero sí consultorio. Se trataban con ella unas veinte personas y cobraba cuarenta pesos la sesión.
Todos coincidieron en que Ariel Sebastianelli disparó contra Juan Lucero el año pasado a sangre fría.