El miedo al futuro se traduce en violencia

La conclusión surge de una encuesta que se realizó entre alumnos de la secundaria.

lunes, 02 de noviembre de 2009

Temor a no poder insertarse en una situación laboral o a ser rechazados por su grupo de pares son algunas de las preocupaciones que expresan los adolescentes mendocinos en una encuesta que se realizó en varias escuelas secundarias de la provincia.

Allí también se revela que muchas de esas incertidumbres se manifiestan a través de la rebeldía y de las conductas violentas y discriminatorias que van dejando heridas en la psiquis de los jóvenes.

El trabajo -además de tomar en cuenta la percepción que tienen los chicos acerca de su integración a una estructura futura, ya sea familiar, laboral o afectiva- indagó en otros aspectos, como el nivel de reconocimiento a la autoridad escolar, el esfuerzo del alumno y la exigencia en el aprendizaje.

La investigación fue realizada por el instituto de Investigaciones Gino Germani, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y estuvo dirigida a alumnos de 8vo de EGB3 y 1° y 3° del Polimodal de escuelas públicas. La encuesta incluyó a 10 establecimientos por departamento, sin incluir la zona Norte y después se llevó a 85 colegios más de 21 provincias del país.

Una vez más el trabajo dejó al descubierto el carácter cada vez más violento de los vínculos entre los escolares. El informe señala que la violencia va desde los actos directos de agresión física y/o verbal, que son los primeros en generar la alarma institucional, hasta diversas formas cotidianas de agresión, como discriminación, la falta de respeto, el abuso, la crisis de autoridad y la falta de contención.

"Observamos miedo a no poder adquirir los recursos necesarios para insertarse en un contexto complejo, a equivocarse, a no poder adaptarse a las etapas siguientes y a no encontrar trabajo. Mucho de esto lo demuestran directamente a través de la rebeldía", señaló María Eugenia Carbonari, titular de la Dirección de Orientación y Apoyo Psicopedagógico y Comunitario (Doapc), quien está cuestionada por llamar "juego sexual" a lo que una alumna denunció como "abuso".

Aunque también queda de manifiesto por medio de la violencia implícita. "En el caso de los más chiquitos es a través del ?no te presto'. Mientras que los adolescentes usan la oposición, discriminación o descalificación; es decir, se afirman por el defecto del otro. Esto va dejando heridas, que se transforman en afirmaciones como ?no me voy a poder insertar porque no soy igual que'. Y es ahí cuando aparece el miedo a ser rechazado por la sociedad", ejemplificó Carbonari.

La encuesta afirma un concepto instalado en el mundo actual. Sostiene que la violencia en el ámbito escolar expresa una crisis en los lazos sociales y una precariedad en las mediaciones discursivas y simbólicas de los sujetos para reconocerse en relación a los otros. "El discurso ya no tiene valor. Los adolescentes no tienen desarrollados los registros de observación, de reflexión. Se mueven impulsivamente", especificó.

Para Carbonari algunas de las causas que explican esta realidad pasan por la falta de apego a la familia durante los primeros 4 años de vida (de acuerdo a la teoría de John Bowlby). "Cuando el grupo familiar está desestructurado, roto o con los roles confusos los chicos sólo tienden a actuar. No tienen un adulto que los contenga", indicó.
Virginia Di Bari

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