Pocas alternativas para Barack Obama

lunes, 02 de noviembre de 2009

El presidente Barack Obama tendrá que conformarse con apoyar a Hamid Karzai como presidente de Afganistán, a pesar de su liderazgo débil, un gobierno corrupto y manejo fraudulento en las elecciones.

Karzai no es el aliado capaz y fuerte que Washington esperaba que surgiera del reciente proceso electoral y que otros países de Occidente soñaban con tener en el país. Muchos esperaban que las elecciones estabilizarían a Afganistán y lo unirían en un frente ante los insurgentes talibán.

Sin embargo, el proceso electoral acabó mal ayer, cuando el principal rival de Karzai, Abdulá Abdulá, se retiró de la segunda vuelta electoral a tan sólo seis días de la segunda ronda de desempate, argumentando que no era posible lograr unas elecciones justas.

Así que ahora Estados Unidos ha de encontrar la manera de trabajar con Karzai y animarle a unirse a los seguidores de Abdulá y otros grupos que se oponen a los talibán.

A menos que estos grupos sean incluidos en el gobierno, los talibán aumentarán su influencia y se aprovecharán del ambiente de descontento general con el gobierno que manda en el país.

“El gobierno representa un mayor dolor de cabeza para no-sotros que los talibán”, dijo Ahmed Shah Lumar, un empresario de Kandahar que se ha quejado de que los planes de construcción en su zona se estancan eternamente en espera de la aprobación del gobierno.

Karzai gozó de una fuerte alianza con el ex presidente estadounidense George W. Bush, quien le llevó al poder cuando el gobierno talibán fue expulsado en 2001. Sin embargo, Karzai perdió ese favoritismo cuando Obama llegó a la Casa Blanca. Las autoridades estadounidenses han criticado varias veces al líder afgano, asegurando que se somete a los caudillos locales.

Aún así, el gobierno de Obama ha llegado a la conclusión de que Karzai, a pesar de sus errores, es lo mejor con lo que puede lidiar si se tienen en cuenta las realidades políticas y étnicas del empobrecido país.

“Vamos a relacionarnos con el gobierno que está ahí”, dijo David Axelrod, asesor presidencial en la Casa Blanca. “Obviamente hay temas que tenemos que discutir, como por ejemplo reducir el alto nivel de corrupción. Hay temas que discutiremos con el presidente Karzai”, agregó.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Rodham Clinton, dijo el sábado que la decisión de Abdulá de retirarse de la segunda vuelta electoral no reduce la legitimidad de Karzai para un segundo mandato.

La segunda vuelta fue establecida después de que investigadores de la ONU confirmaran un fraude electoral masivo a favor de Karzai en agosto.

Abdulá acusó al presidente de usar los recursos del gobierno, incluida la comisión electoral (llamada "independiente"), para amañar el resultado electoral, aunque los investigadores de la ONU nunca demostraron que eso fuera cierto. Robert H. Reid - Especial de AP

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