Mario Solís busca ganar en lo alto el enésimo pelotazo que le tiraron. La doble marca es de Rodrigo Acosta y Fabián Barrionuevo. Foto: Diego Parés
lunes, 02 de noviembre de 2009
Está clarito que el lugar que ocupa cada uno en la tabla de posiciones de esta zona F del Argentino B lo tienen bien merecido. Es tan poca la lucidez que tuvieron los dos en los últimos metros, que aburrieron.
Ninguno de los dos mejora y lo que mostraron ayer en San José fue una continuidad de lo que venían haciendo. Es que Gimnasia hace cinco fechas que no grita un gol, mientras que la Academia acumula cuatro jornadas sin convertir. ¿Podía ser otro el resultado?
Intensidad y fricción le sobró al partido. Se transformó, por momentos, en un duelo de guapos. En ese ámbito se movió mejor el local, que al minuto de juego tuvo una inmejorable situación para abrir el marcador tras un tiro de esquina desde la izquierda de Quispe que encontró solo en el punto del penal a Delclaux, quien increíblemente cabeceó desviado ante un sorprendido Astrada que nada podía hacer.
El buen juego aparecía a cuentagotas en el Mauricio Serra y lo ponía Gimnasia. Era cuando lograban juntarse por izquierda Anzorena y Marinozzi, quien tuvo en sus pies la opción más clara de gol del Lobo en todo el partido. El volante fue a presionar a Yapura sobre la línea final, robó la pelota al ex Godoy Cruz y cuando ingresó al área sacó un derechazo fortísimo al primer palo, que Bielli alcanzó a mandar al córner.
El complemento iba a ser sensiblemente peor que la primera parte. El enorme sacrificio que le habían puesto ambos a la primera parte, les iba a pasar factura.
El equipo de Villalobos se notaba más fino en el traslado de la pelota y dejaba flotando en el aire la sensación de que si acertaba en un contragolpe se podía llevar los tres puntos de San José. Pero esto nunca ocurrió. Se equivocaba en el último pase o chocaba con la enorme solidez defensiva de Orduña.
La Academia, mientras, ganó vértigo con los ingresos de Zafarana y Botacaulli y terminó metiendo al Lobo en los últimos metros en el epílogo del partido. A los 41 minutos, Lobarbo desbordó por izquierda, metió centro rasante, se pasó Botacaulli y Astrada se estiró para despejar el peligro. Y 2 minutos más tarde, un tiro libre ejecutado por Delclaux al punto del penal encontró la cabeza de Botacaulli, quien peinó y la pelota se fue muy cerquita del palo izquierdo de Astrada, que miraba atónito.
Terminó siendo un valioso punto para el Lobo, que no tuvo peso ofensivo en un estático Tejera y en un intrascendente Villaseca. Aunque sabe que cada vez se aleja más de la lucha por la clasificación y que su sequía ofensiva es preocupante.
Argentino, en tanto, terminó dejando una mejor imagen y parece encontrar la luz ya que volvió a mostrarse sólido defensivamente y hasta mereció mejor suerte.
Ambos tienen plantel para pelear más arriba y son conscientes de que no están cumpliendo con las expectativas que generaron.