Viernes 25 de mayo de 2012 | 16:24 hs
Muestran en el mapa las áreas peligrosas con color diferenciado. Es una actualización cartográfica que se carga en los dispositivos y es un servicio muy utilizado por turistas y también por mendocinos que los compran para uso laboral y personal.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Un consejo recibido a tiempo se agradece y tranquiliza. Eso que hacen padres y amigos, ahora lo realizan también los GPS que indican de antemano cuándo uno transita por zonas peligrosas de nuestra provincia. Para los mendocinos quizá la información no sea relevante pero para los turistas nacionales y extranjeros es una herramienta tan válida como ver el nombre de una calle en el mapa o una indicación de hacia dónde ir.
Las advertencias en el mapa son parte de una actualización cartográfica y está disponible con las mismas funciones para varias provincias del país además de Mendoza. El dispositivo -que indica visualmente y por voz una ruta determinada- ahora suma una marca de color diferenciado cuando se transita por una zona considerada riesgosa.
Incluso algunos metros antes de llegar unos triángulos indican que uno se aproxima a una de esas zonas que en el mapa está marcada de gris oscuro. La actualización de mapas para GPS es gratuita y basta navegar un poco por internet para encontrarla. Sin embargo no son preventores de delitos, sólo tienen información adicional que empresas o particulares deciden agregar a sus dispositivos.
Pero ¿quién dice cuál zona es peligrosa y cuál no? "Todo lo arma Proyecto Mapear y son ellos los que consideran las zonas peligrosas. En realidad son marcadas por los cartógrafos que colaboran en el sitio y que viven en distintas ciudades del país. Eso sí, las que están marcadas allí son las mismas que los mendocinos ya conocemos, pero que son desconocidas para los que no viven acá", explica Eduardo Navarro, director de Terra 3G, una empresa dedicada al alquiler de GPS y teléfonos móviles con autoguías.
Su propuesta nació como servicio al turista pero hoy su cliente es cualquier persona que desee alquilar un GPS. En sus dispositivos el mapeo con marcas de áreas de riesgo es una opción más dentro de un servicio más amplio y pionero, como fue desarrollar la primera guía turística multimedia del país.
Sin miedo, pero con cuidado
Los mapas de GPS indican el riesgo de inseguridad pero no marcan el tipo de riesgo ni lo categorizan. Muchos agradecen la advertencia pero puede ser considerado una marca que estigmatiza ciertos barrios del Gran Mendoza.
"Nosotros, a los que no son de aquí, les aclaramos que es sólo una advertencia y les pedimos que usen el sentido común. Aunque una zona esté marcada como peligrosa, como pasa en el Cerro de la Gloria, hay horas en las que sí podés ir, en cambio el Parque no está marcado y en la noche uno a veces no iría a ciertas partes. Sobre calle Paso los piedrazos son habituales y eso el mapa no lo dice, sólo marca un riesgo. Lo que hace el GPS es avisarte para que vayas con cautela y para que sepas que allí es mejor no detenerse o que subas los vidrios pero no es necesario cambiar la ruta por eso", aclara Eduardo Navarro, de Terra 3G.
Los GPS son dispositivos que en Mendoza crecieron en venta y variedad. En un principio se los adquiría para trabajar pero de a poco el uso personal también ganó terreno. Así estos sistemas de posicionamiento crecieron en usuarios y, a la par, en servicios. Marcar la zonas inseguras en el mapa es un actualización reciente comparada con otras como la indicación del estado de rutas, radares de control, servicios gastronómicos, pasos a nivel o calles con semáforos.
"Hemos tenido una venta pareja desde hace varios años. Suele haber un movimiento mayor a fin de año pero tampoco es explosivo. Ha cambiado mucho el motivo de compra y los autoguías que usan voz y una pantalla grande son los más vendidos", señala Marcos Terranova, gerente comercial de Notebook SRL.
Usted está aquí
Los GPS comparten su mercado ahora con los teléfonos móviles que incluyen también el sistema de geoposicionamiento. Demanda y oferta los popularizaron, y un equipo básico con pantalla en blanco y negro cuesta alrededor de 500 pesos, aunque los más vendidos son los autoguías -que incluyen servicios de voz en español y pantalla color- que se venden por 800 pesos aproximadamente pero los hay hasta de 2 mil pesos por unidad.
Alquilar es otra de las opciones. Por día cuesta 10 dólares y por más de cinco seguidos el precio baja a 8 dólares diarios. "Los que más alquilan son los extranjeros, y aunque hacen muchas consultas se sorprenden de que haya algo así. Para ellos son útiles porque además brindan información turística y traductor de frases en varios idiomas", afirma Navarro.
La gran ventaja de los aparatos es que se pueden comprar en cuotas y no tienen costo mensual de uso. Pero vale aquí una aclaración importante: la actualización de los mapas es una tarea personal. Comprar un GPS hoy no incluye los mapas con marcas de zonas inseguras de Mendoza -algo que sí está dentro de los aparatos de alquiler- ni tampoco cualquier otro servicio que no sea una cartografía de calles.
Actualizar corre por cuenta de quien lo compra y la red se encarga de dar una mano. Manuales, guías y actualizaciones no son pocas y Proyecto Mapear es uno de los sitios más completos con cartografías de Argentina, Chile, Brasil y Uruguay.
Oficialmente, los fabricantes de GPS no autorizan ni rechazan estos mapas pero la realidad muestra que de no ser por el trabajo de los cartógrafos el servicio estaría muy limitado en el país. En sitios como Taringa también se puede acceder al mismo servicio y basta con buscar un mapa que se adapte al modelo y marca del GPS que se tenga.
En todo el país la venta de dispositivos creció más de 130% en un año pero ahora se espera un freno. "Los va afectar el impuestazo tecnológico y aumentarán 35%, y aunque aún no entra en vigencia, los proveedores no tienen stock. Ha habido pocos últimamente y hubo dificultades en la entrega", explica Terranova. En el mercado la mayoría de los equipos son importados y se consolidaron por ser prácticos y livianos.