Sin lesiones. Se trata de pequeños accidentes, pero numerosos. Foto: Walter Moreno.
Por la aplicación de un moderno sistema de información georreferenciado, la Municipalidad de Godoy Cruz puede saber al instante cuántos accidentes de tránsito se producen en sus zonas de mayor circulación o más frecuentadas, al punto que ha detectado que las playas de estacionamiento de un shopping a cielo abierto y un hipermercado han sido escenario de por lo menos 50 percances sin lesionados en lo que va del año.
Los directores de Tránsito, Carlos Salas y de Catastro, Rolando Nicolai, mostraron los resultados de la aplicación del Sistema de Información Geográfico (SIG), que fue instalado en 2002, pero que con la actual gestión de gobierno municipal ha recibido un fuerte impulso, que permite desarrollar múltiples propósitos, que van desde conocer dónde se encuentran los deudores más remisos hasta detectar las zonas con más baldíos de la jurisdicción o el avance de la deforestación.
Es en el conflictivo segmento del tránsito, que se evidencian los alcances de la tecnología que se está usando, conformando planos de accidentología que podrán, a futuro, poner remedio a una elevada cuota de siniestros viales, con el entrelace de información y otros datos volcados al programa, como por ejemplo marcar todos los puntos en los que no hay semáforos y sí hay discos "Pare".
Los profesionales del área vial tienen algunas conclusiones parciales a raíz del servicio del SIG, sobre las que se han puesto a trabajar para tratar de consolidar la prevención. Porque el SIG genera información y en materia de tránsito se ha producido una determinada cartografía.
Una indicación que ha surgido de los últimos informes revela que los sectores de estacionamiento del complejo de Palmares, arrojan 29 episodios de choques menores, sin lesiones, y 19, en el híper de Jumbo.
Con el apoyo de esta estadísticas, esos establecimientos podrán ejercer un mayor control en esos lugares para modificar esa tasa de incidentes, que no llegan a generar intervención policial, pero hay una denuncia y un procedimiento municipal por daños menores.
Otras consecuencias que han extrapolado los técnicos viales es que en el departamento se producen muchos accidentes sin lesiones en sitios en los que existe red semafórica, es decir, que hay un gran protagonismo del factor humano por inconducta al momento de manejar.
Escenarios de esta realidad -percances en cruce de calles con semáforos- son las esquinas de San Martín Sur-Leguizamón, (8 accidentes), San Martín-Lavalle (12), San Martín Sur-Tiburcio Benegas (9), Acceso Sur y Sarmiento, Rodríguez Peña-Independencia (20), San Martín-Rivadavia y San Martín-Decourges.
Otro punto de gran siniestralidad es Corredor del Oeste y Montes de Oca, con 41 colisiones, aunque en uno de ellos falleció un conductor. Esta secuencia vale para lo ocurrido en lo que va de 2009. "Esta realidad plasmada en soporte electrónico, nos permite diseñar mejor los operativos viales y enviar los inspectores a las arterias más conflictivas", señaló Salas.
T omada al azar, otra derivación de la aplicación de este método de detección de situaciones, es la perfecta ubicación de las antenas de telefonía celular en la trama urbana, que los informáticos han posicionado en los mapas, pudiendo determinar un radio de afectación de 200 metros, de acuerdo a la teoría de que a esa distancia podrían ser nocivas esas instalaciones y por lo que podrían generarse acciones reparatorias a las empresas propietarias de esas torres.
Igualmente esta programación informática -que ya interesa a otros municipios del Gran Mendoza- posibilita planificar dónde debería construirse una escuela, porque tiene cargada la matrícula de los establecimientos existentes, la población circundante y la ubicación espacial, para no superponer esfuerzos. "Podemos mapear y ver de un solo pantallazo", acotó Nicolai. Y añadió: "No es para espiar sino para ordenar mejor la vida de los contribuyentes".
En medio de esta localidad castigada por la desocupación funciona este establecimiento en el que docentes, padres y chicos enfrentan los inconvenientes con entusiasmo y visión de futuro. La mayoría son niños hijos de puesteros.