La mayoría de las personas que piden ayuda tienen entre 24 y 40 años.
Desde que en 1995 comenzó a funcionar con el fin de brindar apoyo, contención y tratamiento a quienes sufren de una adicción, la Asociación Cable a Tierra no sólo sumó experiencias en su camino.
Es que a lo largo de casi quince años, la entidad logró agregar al centro ya existente -que funciona en Carrodilla- una casa destinada al seguimiento ambulatorio de los pacientes. De este modo, sus profesionales esperan que la respuesta a la demanda, que va en franco aumento, se efectúe de manera más ágil.
La importancia de contar con este nuevo espacio, ubicado en calle Cayetano Silva de ciudad, no es menor. Sólo a lo largo del último año, la cantidad de jóvenes y adultos que requirieron la ayuda del equipo de especialistas se incrementó de 70 en 2008 a 100 durante 2009.
Si bien en este grupo se encuentran incluidos adolescentes desde los 16 años, la mayoría de quienes han recurrido a Cable a Tierra tienen entre 24 y 40 años, según lo aseguró Andrea Agrelo, directora terapéutica y psicóloga de la institución.
A quienes asisten aquí para realizar terapia psicológica, aprender distintas habilidades y preparase para lograr alejarse de las drogas, el alcohol, el tabaco o el juego (entre otras adicciones), se suman trece pacientes que por estos días están internados en el edificio de calle San Martín de Carrodilla.
Por lo general, el costo de los tratamientos es cubierto por las obras sociales, mientras que el Programa Provincial de Adicciones costea los gastos de los pacientes con cobertura médica.
El diagnóstico, en la mayoría de los casos tiene que ver con un policonsumo, es decir, la combinación de dos o más sustancias, como inhalantes, psicofármacos y/o alcohol.
Según los profesionales que integran el equipo interdisciplinario, la población asistida por la institución no se limita a una condición socio económica determinada. "Existe mucha heterogeneidad entre los pacientes, ya que las adicciones no se limitan a una sola condición económica", aclaró Agrelo.
Más allá de la historia que lleva a cada mendocino a solicitar la asistencia de Cable a Tierra, lo cierto es que todas guardan un denominador común que se halla en la crisis de la familia. "En casi todos los casos se nota un quiebre en el vínculo temprano que el paciente tiene desde niño con los seres más cercanos encargados de su crianza", destacó Nilda Astorga, psiquiatra y presidente de la entidad, que funciona bajo la figura de una cooperativa de trabajo.
Problemas como la violencia, el abandono y la falta de contención (en el hogar, en la casa y en la escuela), también figuran entre los factores más reiterados como de-sencadenantes de las adicciones entre los mendocinos. Por eso, la idea de los especialistas es que los pacientes recuperen su proyección personal con la ayuda de sus seres queridos.
De allí la necesidad de incluir en las terapias a la familia del paciente. "El objetivo de los tratamientos es que la misma persona logre dejar su adicción, pero a la vez que esté preparada para sobrellevar la presión social, que también es una causante del consumo", agregó Oscar Alarcón, operador terapéutico.
En total, treinta especialistas -entre ellos psiquiatras, trabajadoras sociales, operadores socio terapéuticos y profesores de educación- integran el equipo que trabaja en la institución. Uno de los objetivos más destacados tiene que ver con la realización de investigaciones relacionadas a adicciones como también los trabajos focalizados a la prevención.
Un ejemplo positivo fue el proyecto que hace poco la entidad encaró con la Municipalidad de Luján de Cuyo y la Sedronar (secretaría que a nivel nacional trabaja en la lucha contra el narcotráfico), para instalar el tema en las escuelas y entre los empleados de la comuna.
Un pequeño fue arrastrado por el agua del canal Tulumaya. Un vecino lo rescató. Llegó casi sin vida al microhospital de Puente de Hierro. Médicos y enfermeros trabajaron en equipo y después de más de media hora el niño salió del paro.
Toyota presentó el Prius, el primer híbrido del país, ayer en Buenos Aires. Los mendocinos empezaron a consultar.