El extraño caso de la Toyota que fue privada de su libertad

Vecinos indignados por una suba de tensión encadenaron la camioneta de Edemsa a un árbol.

jueves, 12 de noviembre de 2009

A las tres de la mañana de ayer, un grupo de operarios de la firma Edemsa apareció por el Loteo Ruiz de Ugarteche, departamento de Luján.

Los trabajadores llegaron hasta allí con la idea de reparar algunos postes viejos y líneas antiguas. Lo hicieron a bordo de una camioneta Toyota Hilux y comenzaron con sus tareas hasta que un vecino del barrio, identificado por fuentes policiales como Juan Catalán irrumpió en el sitio y entabló el siguiente diálogo con Hugo Batistini, a cargo de los operarios.

- Buenas, ¿ustedes son de Edemsa?- preguntó el vecino.
 
- Obvio -contestó el operario y le señaló la identificación de la camioneta.
 
- Mire, estamos molestos porque la semana pasada hubo en el barrio una suba de tensión que hizo que varios de los electrodomésticos de varios vecinos se echaran a perder. Acto seguido, el hombre invitó a Batistini a que observara algunos medidores algo alejados de la camioneta.

"Pero ese momento fue aprovechado por otro vecino que no tuvo mejor idea que colocar una cadena que uniera el paragolpes de la camioneta a un árbol y cerrar todo con un candado", dijo una fuente policial. Cuando Batistini regresó y vio a la camioneta atada al árbol, preguntó qué era lo que pasaba.
 
"Hasta que no nos den una solución con el tema de los electrodomésticos rotos, la camioneta se queda acá", dijo otro vecino que entró en acción.

En vano fueron los ruegos de los operarios de Edemsa para pedir que liberaran la Hilux: los vecinos se habían plantado en su reclamo y querían quedarse con el rodado en calidad de rehén.

Pasada una hora, uno de los empleados de la firma llamó a la policía que se hizo presente en el lugar. La extraña situación hizo que el caso se derivara a la Oficina Fiscal 11 de Luján. Los judiciales, cuando le explicaron de qué se trataba el conflicto, no sabían de qué modo caratular el hecho "¿privación ilegítima de la libertad de un vehículo?", se preguntaban.

"Porque los 30 ,vecinos nunca se mostraron violentos, sólo que no querían entregar la llave del candado para liberar a la camioneta y los operarios tampoco se querían volver a la empresa en taxi", siguió la misma fuente.

A las 5.30 de la mañana, y con la promesa del jefe de área de Edemsa de que la empresa vería qué hacer con los electrodomésticos dañados, la Hilux quedó libre.

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