Mucha gente se acercó ayer hasta el Parque Jardín Mendoza para el último adiós al empresario Olmo.
En la jerga policial se los conoce como los "tirapiedras": afloran al costado de los caminos poco iluminados o sobre los puentes. Arrojan piedras a los automovilistas con la intención de que los conductores se detengan más adelante y entonces los asaltan.
Excepcionalmente los "tirapiedras" matan a sus víctimas, pero el caso del empresario Juan Manuel Olmo, uno de los dueños de Avícola Luján, fue justamente una excepción.
Su caso volvió a poner en el tapete los dramas cotidianos que sufren cientos de automovilistas principalmente en zonas del Acceso Sur (Godoy Cruz y Luján), y en la calle Regalado Olguín (Las Heras); aunque el de Olmo fue por calle Paso y Terrada.
"El empresario se dirigía a su casa y recibió una piedra de grandes dimensiones que traspasó el parabrisas y le dio en el rostro. Creemos que el golpe lo mató porque por más que después la camioneta cayó a un canal, ese accidente no fue grave", dijo una fuente judicial.
Debido a la conmoción que causó el hecho, el fiscal del caso, Fernando Giunta, pidió ayer por la mañana que el Ministerio de Seguridad ofreciera una recompensa de 20 mil pesos para quien aportara datos esclarecedores de el o los tirapiedras.
De momento, el fiscal caratuló el caso como "homicidio criminis causa" (el hecho de matar para cometer otro delito), ya que tiene la certeza de que quien arrojó la piedra contra Olmo tenía como fin último consumar un asalto una vez que el comerciante se detuviera.
En materia de pesquisa propiamente dicha, Giunta mandó a tomar las huellas dactilares de la baranda del puente de donde cayó la piedra. "Puede parecer que no sirva, pero todo sirve", aseguró el magistrado.
Entretanto, también la piedra fue periciada por más que se trate de un objeto demasiado poroso en el que las huellas dactilares difícilmente queden registradas. Pero para Giunta, fortalecido por el esclarecimiento del crimen de Marcos Cardozo "todo sirve".
Hacia la tarde, la tarea de la Oficina Fiscal 15 se centró en las declaraciones testimoniales. Si bien a priori se sospechó que el caso no contaba con testigos directos, después salió a la luz que podían declarar algunos vigilantes de un barrio privado que hay por la zona.
La modalidad
La forma de actuar no es nueva y los conductores que circulan por el lugar lo saben e intentan tomar los recaudos necesarios, llegando hasta a acelerar su vehículo lo que más puedan con tal de salir de la zona de riesgo lo más pronto posible.
Esa zona no es otra que el Acceso Sur e inmediaciones, uno de los carriles más transitados de la provincia y donde los delincuentes encuentran una trampa para asaltar a quienes circulan por allí munidos de piedras.
Durante la noche del martes, el empresario Juan Manuel Olmo murió tras recibir un piedrazo en su rostro, proyectil que había sido arrojado por uno o varios sujetos que buscaban hacer que Olmo detuviera su camioneta para hacerse de sus pertenencias.
Vecinos, comerciantes y algunas víctimas de estos ataques resaltaron que no cesan, que cada vez se dan con más frecuencia y hasta se muestran resignados, ya que sostienen que la policía patrulla la zona pero los agresores actúan en pocos minutos, cuando los móviles no están.
Insuficiente
Juan Carlos Caleri, jefe de la Policía de Mendoza, resaltó que -además del puesto fijo de Acceso Sur y Rawson, en la entrada a La Gloria-, durante todo el día los efectivos policiales realizan rondines y patrullan las zonas de los puentes. "Es complicado, porque los atacantes actúan en muy poco tiempo, tiran la piedra, asaltan y se van", resaltó Caleri.
En la misma sintonía, los vecinos destacaron que la presencia policial no es el problema ya que los uniformados pasan recorriendo el acceso, pero no es suficiente.
"Hay algunos barrios que son bastante conflictivos en la zona, como Los Alerces I y II; el Nueva Generación. Hace unos meses yo estaba en la puerta de mi casa viendo cómo mi hijo cruzaba la calle (Paso) y, con mucha impotencia, observé cómo otros dos chicos lo atacaban para sacarle el celular y un libro de inglés y salían corriendo para ese barrio. No podemos hacer nada", sentenció la casera de la propiedad ubicada en Terrada y Paso.
Sucedió esta mañana en Tirasso al 6000, en El Sauce. Las víctimas tenían 17 y 26 años. El hombre de 29 años fue luego detenido. En el auto encontraron vasos con restos de cerveza.
El chico había desaparecido en Luján el 18 de agosto y su cuerpo fue encontrado el 23 de setiembre en el río Mendoza.