"Para mí, este reconocimiento es como un espaldarazo a mi carrera", admitió Nicolás desde San Rafael. Foto: Roberto Salvadores.
"Hasta que me tocó no sabía que entregaban una medalla al mejor promedio", cuenta Nicolás Martínez Araujo (27), quien ahora sabe bien que hay distinciones para los estudiantes más destacados, y que él es uno de ellos. Ya fue notificado y en breve recibirá una medalla de oro por ser el mejor egresado de todas las carreras de ingeniería de la Universidad Tecnológica Nacional.
No será ése su único galardón aunque sí el más importante. Previamente le notificaron que había sido reconocido por ser el mejor promedio en la especialidad de ingeniería civil de la misma casa de estudios y el premio equivale a una medalla de plata.
Nicolás estudió en la Regional San Rafael de la UTN y el reconocimiento le valió por ser el mejor promedio en su especialidad y también el más alto dentro de las 32 regionales que posee la universidad en todo el país.
¿Por qué ingeniería? "Mis padres son ingenieros en construcción y de chico me gustó. Me gusta la construcción y el rato que estudiaba lo disfrutaba", explica. Simple y claro, Nicolás cuenta que el reconocimiento lo sorprendió sobre todo porque desde que se recibió, en junio de 2008, creyó que la facultad era una etapa que quedaba atrás y debía enfocarse sólo en el trabajo.
"Hace rato que estaba en otro ambiente, pero para mí esto es como un espaldarazo a mi carrera. En realidad me interesa más el reconocimiento a la capacidad de estudio y a la responsabilidad que las notas que saqué. Además, este premio es un compromiso muy grande; ahora se ponen sobre mí expectativas que debo cumplir".
Legado familiar
Nicolás trabajaba medio día mientras estudiaba y ahora lo hace a tiempo completo. Forma parte de la empresa en la que su papá es socio, pero no es el único ámbito que comparten. Sus padres, Jorge Martínez Viñas y Beatriz Araujo, son ingenieros también y aunque nunca lo presionaron, él por sí mismo decidió seguir la vocación familiar.
Una vez en la facultad, Nicolás tuvo que enfrentarse a su papá en una nueva relación: profesor-alumno. "Sabía que era un compromiso extra, y frente a otros ese criterio pesa, pero nunca nadie le dio mayor trascendencia. Además este reconocimiento es una forma de demostrar que no estás en cada lugar porque tu papá está ahí", cuenta.
Más allá de la vocación, el reciente ingeniero cuenta que estudiar no fue un pesar para él y que este mérito por el que lo premian no está asociado a la imagen del estudiante nerd, sin vida, abocado de lleno a la carrera.
"Para mí la carrera fue espectacular. No me considero el estudiante tipo. Durante la carrera salí mucho, viajé, estuve de novio todo el tiempo y trabajé. Todo eso valió la pena porque uno aprende a administrar el tiempo de otra forma. No me la pasaba estudiando, pero cuando me ponía, buscaba aprender todo lo que pudiera y desempeñarme lo que mejor pudiera".
Su objetivo prioritario de trabajar ya lo está cumpliendo, pero no quiere dejar de lado la oportunidad de continuar su formación. "Me gustaría hacer un posgrado. Está la posibilidad desde San Rafael cursar a distancia, pero inevitablemente tenés que viajar a Buenos Aires para algunas clases presenciales. También hay una maestría que se dicta en Buenos Aires, aunque es de Madrid, y me interesa. No he tenido tiempo de averiguar si hay becas o apoyos para estudiar, y lo necesitaría porque no tengo plata para bancarlo desde mi bolsillo", agrega.
Irse para volver
"Tuve la oportunidad de hacer intercambio. Viví y trabajé en Santa Cruz Do Sul, en Brasil, pero la idea original siempre fue quedarme acá en San Rafael y ser responsable de lo que pasa. Trato de pelear por lo mío", relata. Lo suyo es su trabajo y su familia que se completa con una hermana de 25 años que estudia gastronomía y nutrición y un hermano menor de 11 años que aún no define si también seguirá el legado familiar.
Sabe que quedarse en su patria chica sirve para reforzar la institución que lo ha distinguido y de la cual se destaca la formación recibida: "El nivel de Mendoza es muy bueno. Está bien considerada a nivel país, y en general me da la impresión de que todo el nivel de las universidades argentinas es muy bueno. Son estatales y gratuitas, y eso es impagable si lo comparamos con universidades de otros países".
La premiación se realizará en diciembre en Buenos Aires, donde se entregarán las medallas de plata correspondientes a los mejores promedios de las distintas especialidades de ingeniería de la UTN y la de oro al mejor promedio de todos.
Mientras llega ese momento, ya fue festejando por adelantado. El pasado 24 de octubre tuvo una triple celebración: la Cámara de Comercio de San Rafael lo distinguió como joven promesa del Sur, su departamento festejaba su 106 aniversario y él cumplía 27 años de edad.
Tiene 16 años y va al colegio Félix Pesce Scarso, de Rivadavia. La Justicia investiga "abuso sexual agravado". La chica dijo que la encerraron en el aula y la "manosearon".
Lo contrajo por comer una conserva casera en Malargüe. La enfermedad puede ser mortal y el suero para tratarlo no existe en Mendoza. Están esperando que lo envíen desde Buenos Aires.