Uno se hizo pasar por cliente, un segundo sujeto actuó como un transeúnte y un tercero perpetró el robo. Así se repartió los papeles un grupo de asaltantes que se llevó $ 4.000 de un comercio en San Rafael.
Fue el lunes por la mañana cuando Beatriz de Acosta y su hermana atendían el local e ingresó un cliente. Éste le preguntó por un presupuesto y la dueña lo acompañó a una oficina contigua.
En ese momento, otro hombre llegó al comercio y le preguntó a la hermana de Acosta por la dirección del Juzgado Federal.
Según el matutino sureño, en ese instante de distracción un tercer hombre ingresó al local y se llevó el dinero.
La Quinta Cámara del Crimen encontró a Alejandro Prádenas culpable del delito de privación ilegítima de la libertad y absolvió a su hermano. Aún no hay condenados por el asesinato y abuso. Incidentes y descontento de los familiares.