Nada de auto tuneado. A Carolina Lara le dejaron el auto de su marido como uno común y corriente. (Claudio Gutiérrez)
El miércoles, María Carolina Lara (29) llegó hasta el hipermercado Wal Mart de Dorrego en el Chevrolet Kadett de su esposo -un auto totalmente "tuneado"- con la idea de retirar unas fotografías en uno de los locales de ese centro comercial.
En menos de 20 minutos, la mujer, que trabaja como empleada en una empresa, sufrió no sólo el saqueo de muchos de los elementos que hacían al auto "tuneado", sino que además le llevaron una notebook que había dejado camuflada en una mochila sobre el piso del auto. El saqueo fue en la playa oficial del negocio, "pero desde Wal Mart me dijeron que no pueden hacer nada y que si deseo hacer un juicio que lo haga", contaba ayer la víctima.
Según declaró en la denuncia registrada en la Oficina Fiscal 8 de Guaymallén, el atraco sucedió entre las 19.40 y las 20.10, "el lapso en el que estuve en el híper con mis dos hijos".
Cuando María Carolina llegó hasta el auto notó las irregularidades: "habían sacado la alarma, una X28 de las caras, y hasta habían dejado colgados los parlantes; tampoco estaba la notebook. Pero después me di cuenta que la habían emprendido contra algunos elementos del tuneo del auto que mi marido le había hecho como es el caso del cuentavueltas", continuaba la mujer.
De ese modo, Lara contabilizó que los ladrones se quedaron con el estéreo, con el reproductor de DVD y la pantalla de video que su esposo, chofer de trole, recientemente le había incorporado al Chevrolet. En la playa de estacionamiento Carolina hizo el escándalo suficiente como para llamar la atención: una atención que evidentemente los ladrones no llamaron cuando hacían de las suyas.
Peregrinación
"Vino un chico del Wal Mart llamado Leo Garófoli junto con un oficial de policía de apellido Balmaceda. Tomaron nota de lo que faltaba pero también me adelantaron que no me hiciera ilusiones con que el híper se haría cargo de algo".
Entonces María Carolina consumó una suerte de venganza epistolar: pidió el libro de quejas y dejó por escrito lo muy molesta que estaba con la multinacional.
Más tarde fue hasta la Oficina Fiscal 8 de Guaymallén donde tuvo que contar otra vez el mismo cuento. Inquieta, la mujer logró dar con un gerente de Wal Mart al otro día.
"Se llama Juan Martín y me atendió bien pero me dijo que él no podía hacer nada. Me dio un número de Buenos Aires. Marqué y al cabo de varios minutos de escuchar música y de escuchar lo conveniente que es comprar en Wal Mart opté por cortar ya que no logré hablar con nadie de carne y hueso".
Aún con fuerzas, María Carolina se hizo tiempo de dejar sentado su caso esta vez en Defensa del Consumidor -donde le comunicaron que ese tipo de denuncias son habituales- y de volver a comunicarse con el gerente del híper.
El hombre me dijo: "Como imaginará, a nosotros no nos hace mucha gracia que esto se dé a conocer pero yo no puedo hacer nada, le reitero. Así que si quiere hacer juicio, está en su derecho".
De hecho, María Carolina llevará a la multinacional a los tribunales ya que "entre la notebook y el tuning que le quitaron al auto de mi marido, hemos perdido más de ocho mil pesos; y para mí es bastante", culminó.
Entretanto, desde la gerencia de Wal Mart de Dorrego, se indicó a Los Andes que "como procedimiento habitual, la firma siempre pide a los clientes dejar los casos de reclamo en la Justicia y que después el hecho siga su curso por esa vía. La firma no es responsable ni deja de serlo. Confiamos en que todo lo decida la ley", tal como confió un gerente que pidió, "por protocolo", que su nombre no fuera publicado.
Funcionaba en la sede del Club Gimnasia y Esgrima de calle Gutiérrez. Secuestraron una PC, 1.500 pesos y mesas de ruleta. Hubo 30 aprehendidos.
Se trata de Marcelo Escudero (33). Lo atraparon en Beltrán después de un robo. Se había fugado a fines de 2008.