Neoplateresco. Es el estilo del gran edificio La Mercantil Andina, de Ramos Correas, en Necochea 183. (Gentileza / Incihusa)
Un trabajo realizado por investigadores y becarios del Conicet releva de manera exhaustiva el patrimonio cultural ambiental del Área Metropolitana, que abre un camino para saber cuidar y valorizar los bienes patrimoniales de esa jurisdicción, también llamada Gran Mendoza.
El estudio lo hizo el Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales (Incihusa) del Centro Científico Tecnológico- Conicet Mendoza (ex Cricyt), bajo la dirección general del equipo de la arquitecta Silvia Cirvini y el ingeniero José Alejandro Gómez.
Estos dos profesionales, más los becarios Lorena Manzini, Fernando Angeleri, Cecilia Raffa y Franco Marchioni, con la colaboración de 50 personas más, registraron 1.1000 instalaciones pertenecientes al patrimonio cultural ambiental, como edificios, viviendas, monumentos, plazas o un determinado tramo de una vía de circulación particular, como el camino a Luján, el carril Urquiza o un espacio de trascendencia: El Calvario, en Carrodilla.
"Nosotros -dijo Cirvini- focalizamos la publicación en patrimonio arquitectónico, porque es lo que más peligro corre. Lamentablemente no siempre hay conciencia del valor de este recurso". La antigua escuela Mitre, de avenida San Martín, en el linde con Godoy Cruz, es la expresión de una instalación histórica que se puede perder si no se actúa pronto.
Los autores, entonces, partieron de una hipótesis inicial:el patrimonio cultural vinculado a la arquitectura y el paisaje constituye una herramienta poderosa en el desarrollo local en los procesos de reactivación de las crisis socioeconómicas, en las diferentes escalas: un edificio, conjuntos, áreas urbanas o rurales, el paisaje.
También comprobaron que el factor de patrimonio era (y es) sistemáticamente desconsiderado por los principales actores sociales involucrados.
El grupo del Incihusa hizo este relevamiento después de ganar un concurso convocado por la Secretaría de Promoción Científica y Tecnológica de la Nación, a través de la Agencia Nacional de Promoción Científica, cuyo presidente es el mendocino Armando Bertranou. En determinado momento trabajaron 20 arquitectos, dirigiendo a los grupos de relevamiento.
Los investigadores locales recibieron $ 180.000 para hacer el trabajo, $ 150.000 menos que la partida asignada, no sin cierta condena social, al grupo musical Los Cadillacs.
La iniciativa -de denominada "Patrimonio arquitectónico y
desarrollo local en el Área Metropolitana", se pudo llevar a cabo merced a un préstamo del BID; la próxima meta es seguir explorando el ítem de rutas e itinerarios.
Contaron las arquitectas Cirvini y Manzini que el Gran Mendoza brinda una gama de opciones en cuanto al recurso patrimonio, con tendencia a complementariedad en la "oferta" de cada departamento: Guaymallén, Luján de Cuyo y Maipú con su patrimonio vitivinícola;Las Heras con bienes de alto valor histórico y la arquitectura vernácula más antigua del área (Bodega González Videla, de Panquehua); Godoy Cruz con una combinación de lo urbano y lo industrial.
En la Capital se valorizó el importante patrimonio público que comprende los grandes edificios urbanos (bancos, comercios, clubes, escuelas) y también importantes conjuntos como el Centro Cívico, el cementerio, el parque San Martín y las plazas.
La intención fue hacer una revisión de todo lo que había y una evaluación actualizada, más o menos completa, con las variables que le interesaban a los responsables de este empeñoso estudio: el estado de conservación, la ocupación en el presente y qué interés tienen los actuales depositarios del bien.
No siempre se pudo acceder a los dueños del equipamiento. Por ejemplo, el antiguo Banco de Mendoza, el depositario es el Espacio Contemporáneo de Arte (ECA), y el propietario el Gobierno de Mendoza, conformando un ejemplo de buena conservación de un bien. Otro, la Casa Arizu (Patricias y Gutiérrez). Contracara como abandono puede ser la mansión Stoppel, de avenida Emilio Civit.
Se verá a futuro, si los destinatarios de 4 años de investigación y censo -los municipios, el Gobierno y los particulares-, pueden y quieren recuperar sus recursos patrimoniales e incorporarlos a la vida del presente.
Será a partir del lunes y es para completar las obras de cordón, banquina y cuneta.