Viernes 10 de febrero de 2012 | 16:18 hs
La actriz protagoniza “Diario secreto de una prostituta” pero dice que jamás, ni por un segundo, aceptaría vivir en la piel de su criatura.
lunes, 19 de octubre de 2009
El mercado sexual londinense contado por una de sus prostitutas de primera clase. Belle De Jour subió sus crónicas en primera persona a un blog y en 2003 se convirtió en el favorito de Internet. De ahí pasó a una editorial que convirtió las confesiones de la chica en un éxito editorial sin precedentes.
La serie televisiva era la decantación natural del fenómeno y Billie Piper pegó el estirón en popularidad y reconocimiento. “Diario secreto de una prostituta” volvió el mes pasado a emitirse, desde su primera temporada, por I.Sat (los lunes a las 22.30), y el regreso activa la posibilidad de dialogar con su estrella exclusiva.
En la ficción, Piper interpreta a Hannah/Belle, una estudiante universitaria y secretaria de un buffet de abogados, durante el día, y prostituta de alto perfil, en las noches. La trama corre sobre las dificultades de la chica para mantener el equilibrio entre ambas personalidades opuestas.
-¿Cuáles son los desafíos que enfrenta Hannah en su doble vida?
-Su mayor desafío aparece cuando se enamora, por primera vez en mucho tiempo, y se ve forzada a pensar si quiere continuar con la prostitución o si va a optar por una vida con ese hombre y por esa felicidad.
-¿Cómo trabajaste para componer este personaje?
-Con mucha dificultad. Es muy extraño y muy interesante al mismo tiempo. Conocí a algunas acompañantes de primera línea y también estoy muy involucrada con la escritura del show. Tenemos material y testimonios de prostitutas reales, por lo que se hace más simple de comprender y trabajar.
-¿Cómo construyeron la perspectiva para contar la historia?
-Este programa tiene una perspectiva muy diferente sobre el tema y de ninguna manera estamos representando la realidad de esta vida. La prostitución es un mundo con muchas historias horribles y trágicas. En este caso, es una mirada distinta y creo que evitamos los clichés planteando a Hannah como una mujer que tiene control sobre sí misma, que le gusta la compañía de los hombres y no se deja manipular por ellos. Ella disfruta su oficio.
-¿Qué te atrae de hacer este personaje?
-Creo que es un tipo de personaje que uno no conoce, que no se sabe nada de estas mujeres en la vida normal. Es un sub mundo del que no se ve nada, de una promiscuidad y comportamientos sexuales que me parecen muy interesantes de interpretar, muy complejos.
-¿Considerás que la serie permite derribar prejuicios sobre la profesión de Belle?
-Creo que no es común este tipo de personajes y ser prostituta es horrible y muy oscuro. No es un opción para la mayoría de quienes la ejercen, pero algunas personas tienen opiniones muy fuertes y muy duras sobre la prostitución y el show no intenta cambiar eso, sino ofrecer una mirada hacia el interior de un mundo muy diferente. No es una versión idealizada, porque está basada en una historia real, es la vida de alguien y estas cosas pasaron.
-¿Conociste a la verdadera Belle de Jour?
-No la conozco, pero nos encontramos una vez. Fue raro porque sentí que no sabía lo que podía preguntar o no.
-¿Qué disfrutás de ser Hannah y de ser Belle en la ficción?
-Cuando interpreto a Hannah me gusta la idea de que tiene una vida muy secreta y privada de la que nadie sabe nada. Es muy reflexiva y a la vez tiene un gran dilema en su vida. En cuanto a Belle, me entusiasma la posibilidad de ser todo lo que yo no soy en ese aspecto. Es muy segura de sí misma, no tiene vergüenza.
-¿En algún momento pudiste conectarte con algún atractivo del oficio de Belle?
-Hannah ama y encuentra placer en esta profesión, se siente bien con la compañía de hombres, pero yo no lo consideraría ni por un segundo, jamás, pero es su vida. Celina Alberto (LVI)