Jueves 29 de julio de 2010 | 23:50 hs
La actriz de “Matador”, entre otras, vino desde España para sembrar su taller de Interpretación Cinematográfica.
domingo, 11 de octubre de 2009
Parece una escena filmada con preciosismo visual: Assumpta Serna en el café, junto a un Scoott Cleverdon en falda escocesa, hablando de los “atajos que puede tomar un actor si sabe algunos trucos” que ella/él pueden soplarle.
La actriz de “Matador”, pues, ha venido de nuevo: “pues aquí se ha instalado la semilla”. Todo se trata, pues, del taller de Interpretación Cinematográfica que se realizará nuevamente en Mendoza desde mañana al 17 de octubre, en el CICUNC, Ciudad Universitaria.
“Si te gusta lo que un actor desprende, puedes lograr que haga cualquier cosa”, dice Assumpta mientras cuenta cómo la adaptación del libro de Pérez-Reverte la transformó en una experta en ¡esgrima! y el film “Incertidumbre”, que hace poco rodó en Nueva York, la lanzó a la improvisación pura. ¿Su mantra? Un curioso dicho popular: 'hay muchas formas de arrancar la piel al gato'.
-¿Cualquiera puede actuar?
- Depende el contexto -interviene Scott, bastante escéptico con eso de buscar talentos 'sin formación' en pos de una supuesta espontaneidad y frescura.
Assumpta asiente: “lo más interesante en un casting, por ejemplo, es provocar el contratipo, que el actor trabaje lo más lejos posible de los clisés. Hay actores más versátiles, como Bardem y otros súper tipificados, como Marilyn Monroe, pero en esta profesión juega una amalgama de complejidades: hay quien se prostituye haciendo lo que no le gusta y hay quien descubre, en sí, potencialidades que no conocía”.
-¿Creés que en el cine hay escasez de buenos guionistas o una crisis de la imaginación?
-Lo que hay -apunta la pareja- es una cantidad de directores que son a la vez guionistas y productores de las películas. Sólo unos pocos tienen el genio para que eso funcione (digamos Woody Allen) , pero se está elidiendo una buena parte del proceso y eso por lo general no funciona.
Y siguen: “uno reconoce un guión listo cuando ve el anillado del cuadernillo, pero muchas veces trabajamos con páginas abrochadas, con esbozos”.
- Hablemos de tu experiencia con Almodóvar...
-Bueno, trabajamos juntos en los '80, así que imagína si él y yo no habíamos visto cosas...
Assumpta tenía entonces un prontuario de 20 películas y Pedro apenas había rodado 8. “De hecho, en 'Matador' todavía no se convertía en su propio productor. Eso sí, aprendí de él cierta autopromoción (es un gran promotor de sí mismo), un sentido del humor muy particular y una capacidad de trabajo alucinante, horas y horas y horas. Claro que volvería a trabajar con él.
- Traigamos una directora: María Luisa Bemberg y tu personaje de Sor Juana.
- ¿Qué pienso cuando me veo en 'Yo, la peor de todas'? Pues que las biografías siempre entrañan para el actor una responsabilidad extra, acaso porque se puede fijar como 'la verdad de una vida' en la retina del espectador.
Fue fascinante entrar en el Siglo de Oro español. Y fue apasionante trabajar con María Luisa, a pesar de que disentíamos en algún punto: me parecía que la imagen de Sor Juana no sólo debía mostrar ese perfil contrarreligión, sino que también podíamos interpretarla como lo hizo Octavio Paz: 'primero quiso ser sabia y después santa'.
- Habiendo filmado en tantos países, ¿cómo sobrevive tu carrera en España?
- Sí eso puede jugar en contra; a veces por estar filmando afuera películas que se estrenan en otros países, te vuelves un poco 'ausente' en tu propio lugar.
Pero en Madrid, precisamente, la Fundación First Team que dirigen Assumpta y Scott (a la que también se suman nombres como Emma Thompson) ha logrado inaugurar el primer Curso Universitario de Interpretación Cinematográfica. “Ahí se dicta, entre muchas, la asignatura 'Literatura y Cine' que trabaja con las adaptaciones”.
- Suele decirse que siempre es mejor el libro...
- Y sí, es que el mejor director, en realidad, es la imaginación de cada uno. Olé.