La mañana siguiente de ocurrido el golpe (el viernes 23), los Diconto recibieron un llamado teóricamente de la Oficina Fiscal 9 para que por la tarde fueran a declarar por el caso del robo agravado. "Fuimos pero en la fiscalía nos dijeron que ellos no habían llamado. Es más, buscaron la denuncia y no la encontraron, algo raro si se trata de un robo de esas características: con armas y privación de la libertad", especulaba Leo, una de las víctimas.
El caso fue que después les indicaron que el día que debían ir a rememorar esa media hora en la que tuvieron a seis ladrones en su casa es el 3 de febrero: es decir 11 días más tarde de ocurrido el hecho. "En fin, iremos igual", manifestaron resignados los Diconto.
A favor del accionar de la Justicia y de la Policía, la familia dijo que al día siguiente del hecho les enviaron a dos psicólogas para que asistieran a las víctimas, "ya que después del caso, por ejemplo, los más chicos no quieren dormir solos", culminaron.
El agresor tomaba unos tragos en la casa de su amigo, en Fray Luis Beltrán, cuando de repente sacó un arma, lo redujo y llevó a su mujer hasta un descampado donde abusó sexualmente de ella. Está embarazada de cinco meses.
Los delincuentes ingresaron por la puerta principal tras engañar a uno de los hijos del dueño de casa. Tenían el dato que habían 20 mil pesos, pero terminaron huyendo con sólo 800 pesos, electrodomésticos y un auto que luego abandonaron.