Las mendocinas se interesan cada vez más por la "cirugía íntima"

Se trata del rejuvenecimiento vaginal. Fueron las vedettes porteñas las que le dieron promoción y ahora crece en las clínicas locales. Los motivos: estética y salud.

domingo, 18 de enero de 2009
Las mendocinas se interesan cada vez más por la "cirugía íntima"

La vedette Adabel Guerrero fue una de las que admitió la operación. (Los Andes)

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Gastón Bustelo - gbustelo@losandes.com.ar

Comenzaron siendo promocionadas el año pasado por algunas vedettes que pasaron por el programa de Marcelo Tinelli, pero lo cierto es que esa práctica no es tan inusual.

Si bien fue Adabel Guerrero quien confesó haberse realizado una "reconstrucción vaginal" cuando hablaba de las cirugías estéticas que se había realizado en su cuerpo, lo cierto es que algunas mendocinas también llegan a los quirófanos a realizarse un lifting, como prefieren llamarlo los profesionales.
 
La operación si bien responde a fines estéticos, también muchas veces es recomendada por los médicos. Su costo oscila entre los 3 mil y 7 mil pesos.

Quiénes necesitan operarse

Las mujeres llegan a los consultorios de los especialistas en cirugías estéticas y con un poco de vergüenza confiesan que tienen diferentes problemas en sus genitales.
 
"La cirugía es beneficiosa para pacientes que por sus características hormonales o porque padecen una desproporción congénita, tienen un abultamiento a nivel genital", explica Carlos Gassibe, médico especialista en cirugías estéticas quien agrega que "ese abultamiento es una acumulación grasa que tienen en el monte de Venus, al nivel de los labios mayores o menores".

Para que eso suceda hay distintos factores que intervienen. Puede ser que la mujer engordó y luego adelgazó y entonces sus genitales también sufrieron las consecuencias de la pérdida de kilos. "La estructura de sostén cedió y se produjo cierta flacidez que provocó una acentuación en la elongación. El lifting genital hace referencia a levantar y reposicionar los labios mayores o menores", indica el cirujano plástico.

Así las cosas, las edades de las mendocinas que pasan por el quirófano para someterse a un lifting vaginal van desde los 20 hasta los 60 años.

Gassibe además pone las cosas en su lugar y explica que las operaciones estéticas vaginales que se promocionaron en televisión distorsionaron el verdadero sentido de estas intervenciones: "Prefiero llamarla cirugía íntima porque abarca más patologías y no sólo a la vagina".
 
El profesional reconoce también que por la promoción de estos casos en televisión, aumentó la consulta de las mendocinas pero no las operaciones. También aclara de entrada que las cirugías por reconstitución del himen ya no se practican "porque ahora la sexualidad se vive de otra forma".

Los diferentes casos

Si bien comenzamos explicando que la cirugía podía hacerse en los labios mayores o menores del monte de Venus, cada caso tiene sus propias características. "Pueden tener problemas en los labios mayores, pero habitualmente la consulta más frecuente es por los menores cuando es estética genital.

También puede haber agrandamiento del clítoris, entonces hace falta reposicionarlo y reducir los labios menores. Cada caso es una operación completamente diferente. Pueden ser operadas por problemas en los labios mayores, en los menores o el clítoris. Eso depende de lo que traiga de base la paciente", indica el profesional.

Más placer

Otra operación común que se realiza, pero que no es considerada estética, es la de reducción del canal vaginal. Generalmente esta operación es elegida por aquellas mujeres que han tenido varios partos naturales y el tamaño de su vagina ya no es el mismo. Las féminas, entre otros motivos, quieren recuperar las dimensiones que sus genitales tenían antes de ser madres porque también así logran una vida sexual más intensa.

"Muchas madres sienten que el canal del parto se ha distorsionado y que les afecta sus relaciones sexuales. Esto es totalmente válido, no es cuestionable porque la sexualidad es vivenciada en forma única, individual e irrepetible", sentencia Gassibe. Hay veces que antes de practicarla, la interesada debe consultar al ginecólogo para descartar que tenga prolapso ginecológico -descenso de una víscera a través de la vagina- o también al urólogo.

Cirugía ambulatoria

No les complica demasiado la vida a las mujeres, someterse a estas operaciones debido a que son cirugías ambulatoria que pueden durar entre 20 minutos y dos horas como máximo. "Sí lleva muchos preparativos pre y post operatorios. Se hace con anestesia local a no ser que se hagan combinaciones de técnicas. Si el caso es muy complejo pueden necesitar anestesia total.
La intervención no les dificulta en su accionar laboral posterior porque no se ve nada. La recuperación es rápida", apunta Gassibe.

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