Los vagones de la ex línea Sarmiento quedaron destruidos por el fuego que iniciaron manifestantes de grupos de izquierda. (Fotos: Télam)
Buenos Aires. La Policía desalojó el jueves, con gases lacrimógenos y balas de goma, a decenas de manifestantes que prendieron fuego a un tren y a varios vagones en dos estaciones de las afueras de Buenos Aires, indignados por una demora en el servicio.
El ministro de Interior, Florencio Randazzo, declaró que los incidentes "fueron armados intencionalmente" y apuntó contra grupos radicales de izquierda. Adujo que "hubo infiltrados en los hechos de violencia".
"En ambos casos actuó un grupo de inadaptados del Polo Obrero y de Quebracho que prendieron fuego las formaciones de trenes para generar caos", aseveró el ministro de Interior.
El primero es el brazo político de algunas organizaciones "piqueteras" (desocupados). El otro es un grupo radicalizado de izquierda que ha estado involucrado en otros incidentes callejeros.
Los sucesos comenzaron en la estación de la localidad de Merlo -unos 35 kilómetros al oeste de esta capital- cuando desconocidos, muchos de los cuales llevaban sus rostros cubiertos, prendieron fuego toda una formación luego de que el servicio quedara interrumpido por problemas técnicos.
Los canales de televisión locales mostraron el tren bajo fuego con llamaradas que alcanzaban los 15 metros de altura.
Cuando los bomberos habían logrado extinguir el incendio, otros incidentes similares se produjeron en Castelar -25 kilómetros al oeste-, donde manifestantes encendieron algunos vagones y atacaron a pedradas la formación, que se encontraba detenida frente a la estación de esa localidad.
Por orden judicial, la guardia de infantería desalojó a los manifestantes que se encontraban en Castelar con gases y balas de goma; según pudo verse en la televisión, al menos un oficial de policía habría resultado herido tras recibir un piedrazo en la cabeza.
Trece personas fueron detenidas por los incidentes, acusadas por daños y robos, informó la agencia estatal Télam. Hasta el momento la Policía no divulgó cifras oficiales.
El portavoz de la compañía Trenes de Buenos Aires (TBA), a cargo de la concesión del servicio, aseguró a periodistas que "los pasajeros comenzaron a agredir a personal de la empresa a pedradas y a causar destrozos".
"Parece que en la Argentina no puede haber demoras en un servicio que opera más de mil trenes por día", dijo Gustavo Gago.
Gago indicó que la compañía -que a través de la llamada línea Sarmiento conecta la capital con el oeste de la provincia de Buenos Aires y transporta a 9,6 millones de personas al mes- no puede satisfacer la demanda y aseguró que la situación está "saturada".
"No podemos satisfacer la creciente demanda que hay en la zona oeste de pasajeros en la hora pico. El servicio está saturado y esto lo venimos diciendo desde hace mucho tiempo", dijo Gago sobre la línea Sarmiento, que en horario pico ofrece un servicio cada 8 minutos.
El jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salcedo, dijo a Radio 10 que "esto fue organizado previamente. La gente que viaja en trenes va a trabajar y no va con aerosoles de pintura, ni pirotecnia ni elementos incendiarios".
"Nosotros no estuvimos en Castelar ni en Merlo, pero ojalá hubiéramos estado. ¿Cómo vamos a saber dónde se va a retrasar un tren?", sostuvo el líder del Polo Obrero, Néstor Pitrola, a la agencia Diarios y Noticias.
"No hemos participado de eso", dijo por su parte Federico Lopardo, dirigente de Quebracho.
Los ferrocarriles argentinos fueron fundados por compañías inglesas en el siglo XIX. En la década de 1940, el entonces presidente Juan Perón los devolvió al Estado como parte de su plan de nacionalización.
En la década de 1990, cuando su estado era ya miserable, fueron privatizados por el entonces presidente Carlos Menem, pero continúan recibiendo subsidios del Estado.
AFP
Lo dijo en un acto en Santa Fe. También informó que el desempleo bajó del 8,1% al 7,8%. La esperaron con un tractorazo organizado por los productores más combativos durante el conflicto del campo.
La Municipalidad se lo prestó a la Provincia en 2004, pero ahora el intendente quiere que se lo devuelvan. Quejas y polémica.