Lo que en el futuro será la nueva ordenanza que regule la diversión nocturna en el departamento de Luján se comenzó discutir el viernes en el Dique Cipolletti. Desde todos los sectores que asistieron a la reunión, aseguraron haberse ido satisfechos y esperan empezar a trabajar juntos muy pronto.
En estos últimos días, la vigencia de la ordenanza 4311/05, había concentrado la atención de músicos, empresarios, vecinos y funcionarios de aquel municipio. Principalmente, la discusión se centró en la imposibilidad de realizar shows en vivo en locales cerrados, lo que provocó el enojo de empresarios y de cientos de músicos. Estos últimos en particular, se manifestaron y le entregaron una carta abierta al intendente, en la que expresaban su repudio.
Luego de ese hecho (ocurrido el miércoles por la mañana) los artistas lograron lo que antes parecía imposible: promover la derogación de dicha normativa. A partir de entonces, el municipio propuso un encuentro con todos los actores involucrados, con el propósito de elaborar una nueva ordenanza, que se ajuste más a la realidad.
Estuvieron presentes: los músicos, empresarios, uniones vecinales, Defensa Civil, la Policía, funcionarios del Programa de Diversión Nocturna, dos concejales y el intendente Omar Parisi. A todos, antes de comenzar a debatir las propuestas, se les hizo entrega de “una carpeta con la legislación vigente tanto provincial, nacional como departamental para que las reglas del juego queden claras”, aseguró Cecilia Pérez, encargada de prensa de la Municipalidad.
Fueron aproximadamente 40 las personas que participaron y la mayoría coincidió en que el debate fue productivo. Entre las temáticas que se abordaron, la que resaltó fue la seguridad de los locales y de los visitantes, ya que la nueva ley prevé controles estrictos al respecto. En torno a ello, por ejemplo, surgió una propuesta sobre educación vial, particularmente, en lo referido a conducir alcoholizado, tema que por razones obvias no se pudo omitir.
También se habló de capacidad ocupacional de los boliches, de horarios, de diferenciar y aclarar para qué sirve cada local, bajo qué rubro se lo clasifica y sobre todas las cosas, se hizo hincapié en la derogación del artículo 3 de la ordenanza 4311, que fue la que terminó ocasionando el conflicto.
Finalmente, en la reunión, quedaron claras dos cosas: que la música no es la culpable y que la ordenanza fue creada a sólo cinco días de Cromañón, por lo que se la consideró desactualizada y propia de un momento especial.
Por otro lado, para que definitivamente exista la nulidad de esa norma, los que deben tomar esa decisión, son los miembros del Concejo Deliberante.
Para los próximos días, están programadas una serie de reuniones para terminar de discutir el tema. El martes lo harán los músicos, el resto, aún falta confirmar.
Repercusiones de la jornada
Aunque los protagonistas de la jornada fueron muchos, tres sectores han sido los que han sufrido mayor tensión en los últimos días y son: los funcionarios, los empresarios y los músicos, quienes dieron sus puntos de vista respecto del encuentro.
“Acordamos cuestiones básicas concernientes a reglamentación actual, que tal como está, debe respetarse. Además, creo que vamos a poder combinar entre todos, para definir cómo debe ser el lugar más seguro donde tener diversión”, dijo Omar Parisi, intendente de Luján, quien se mostraba satisfecho por lo acontecido y de las conclusiones que se habían obtenido.
Sin lugar a dudas, el sector más conflictuado es el empresarial y al que más se le exige en cuanto espacio, seguridad y demás. Al respecto, uno de los propietarios de El Abasto, Guillermo Cané, comentó: “Ahora se va a labrar una nueva ordenanza porque a la que existe, hay que revisarla, por ejemplo, prohíbe los recitales en vivo, pero no aclara quién puede y quién no. Aún no sabemos cuándo nos volvemos a ver con los concejales, tenemos que esperar su llamado. Igualmente, sigo pensando que la charla fue positiva”.
Carlos Casciani, presidente del Movimiento Independiente de Músicos Mendocinos (MIMM), estuvo de acuerdo con el jefe departamental, pero insistió en que se le dio más importancia a cuestiones de seguridad, que al propio tema de la música.
“Fue un intercambio muy interesante y rico. Se discutió sobre la capacidad de los boliches y del alcohol... Lo mejor de todo es que quedó demostrado que la música no es la que genera inseguridad, que son otras cosas. Seguiremos en contacto y mantendremos el diálogo, pero nunca vamos a estar de acuerdo en prohibir la música”, aseguró. / Lorena Sevillano
Con la entrada al boliche se entrega un número para el sorteo de una cirugía al final de la noche. Afirman que es una nueva forma de atraer al público femenino, mientras que las autoridades médicas alertaron sobre los riesgos y la gravedad de mezclar la salud y lo festivo.
Carlos Alberto Solari convocó a más de 35 mil personas para la presentación de su último disco, Porco Rex. Pisando los 60, demostró que el ritual ricotero sigue intacto y que tiene resto de sobra para manejar la batuta del rock nacional.