Teherán. Irán aseguró ayer que no tiene la intención de responder a “las afirmaciones” sobre su programa nuclear ni de mejorar su cooperación con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), un día después de que este organismo le volviera a pedir transparencia.
Esta actitud hace que Irán se exponga a nuevas sanciones, una posibilidad que cuenta con el visto bueno de Francia y Estados Unidos y ante la que China se muestra reticente por considerar que no es una “solución”.
La AIEA “no debe contar con que Irán responda a cualquier afirmación” sobre su programa nuclear, dijo Allaedin Borujerdi, jefe de la Comisión Parlamentaria de Relaciones Exteriores.
En un nuevo informe divulgado el lunes, la AIEA lamentó no haber logrado “progresos sustanciales” en su investigación sobre “supuestos estudios” llevados a cabo por Teherán para militarizar su programa nuclear. Los interlocutores iraníes de esta agencia de la ONU han calificado la presunta existencia de estos documentos de “afirmaciones sin fundamento”.
Y eso que la AIEA ha recalcado que, ante la ausencia de cooperación en este apartado, se ve en la imposibilidad de certificar que el programa iraní persiga un objetivo puramente civil.
La Agencia solicitó que Irán se someta de nuevo al protocolo adicional del Tratado de No Proliferación, para facilitar controles exhaustivos de su programa. La República Islámica dejó de aplicar este protocolo en 2006, cuando su expediente nuclear fue llevado ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Un grupo de habitantes de una pequeña isla cerca de Texas pasó la noche en una iglesia para refugiarse del viento. Lo mismo hizo un león del zoológico local. Dicen que el animal se portó como un gato manso.
Se llama "La luna de Yare". Es un cuadro pintado por el presidente de Venezuela cuando estuvo en prisión por encabezar el intento de golpe de Estado en 1992.