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Un Boeing 737 de la compañía aérea rusa Aeroflot se estrelló ayer cerca de la ciudad de Perm, en los Urales, oeste de Rusia, matando a las 88 personas que iban a bordo, informó la aerolínea. Las autoridades descartaron que se tratara de un atentado.
"Los especialistas en explosivos y de los servicios especiales que trabajaron en el lugar del accidente, no encontraron ninguna prueba que indique que fue un atentado", indicó un parte oficial.
Fue en un encuentro con obispos, tras celebrar una masiva misa en el santuario francés. Dijo que "no se pueden aceptar bendiciones de uniones ilegítimas". Y defendió la "indisolubilidad del matrimonio".
Miembros de las fuerzas de rescate buscan víctimas y supervivientes en la más importante operación de búsqueda y rescate en la historia del estado. Casi tres millones de casas están sin servicio eléctrico. Decenas de edificios y complejos habitacionales destruidos.