Chávez:"EEUU intenta derrocarme"

domingo, 14 de septiembre de 2008

Caracas. Chávez afirmó que su determinación de expulsar al embajador de Estados Unidos en Caracas fue una medida adoptada en solidaridad con una resolución similar tomada por Bolivia, cuyo presidente Evo Morales acusó al representante diplomático estadounidense en La Paz de incitar las violentas protestas que agobian a esa nación andina, y dijo que ahora quieren derrocarlo.

En tal sentido, las autoridades venezolanas detuvieron el viernes a un ex alto oficial de Armada sospechoso de estar involucrado en un supuesto complot para derrocar a Chávez.
 
El gobernante, por su parte, insistió en que Estados Unidos está detrás de la conspiración y agregó que "van a continuar los planes del imperio, de la CIA y de la burguesía criolla, tratando de derrocar al gobierno".

Los cuerpos de inteligencia militar realizaron varios allanamientos en el Estado centro costero de Aragua y en la capital venezolana como parte de las investigaciones por el supuesto plan de magnicidio y de golpe de Estado denunciado a mediados de semana.

Mario Silva, conductor de un programa de la televisora estatal y candidato oficialista a la gobernación del estado central de Carabobo, difundió el miércoles una supuesta conversación telefónica del vicealmirante Carlos Millán en la que se habla de un presunto plan para derrocar a Chávez.

Además de Millán, ex jefe de operaciones de la Armada, estarían involucrados el general Wilfredo Barroso Herrera, ex jefe de Estado Mayor de la Guardia Nacional, y el general Eduardo Báez Torrealba, ex comandante logístico de la Fuerza Aérea, según informó el Ministerio de Comunicación.

En un fragmento de la grabación, una voz atribuida a Barroso Herrera expresó que "aquí el objetivo es uno solo: vamos a tomar el Palacio de Miraflores (la sede del gobierno)... el objetivo tiene que ser uno solo, es decir: todo el esfuerzo hacia donde está el señor (Chávez)".

Chávez también negó las acusaciones del gobierno estadounidense en contra de tres miembros de su círculo íntimo, quienes habrían ayudado a rebeldes colombianos en la adquisición de armas y facilitado el tráfico de drogas.

El líder venezolano defendió a uno de los acusados, afirmando que el ex ministro de Relaciones Interiores Ramón Rodríguez Chacín se encargó de rescatar rehenes en manos de rebeldes colombianos, a veces "arriesgando su propia vida".

Negó que los funcionarios venezolanos hayan ayudado al tráfico de drogas o el terrorismo.

"Son ellos (los estadounidenses) los que apoyan estas actividades de terrorismo, son ellos los que dan millones de dólares a grupos terroristas en Venezuela, en Ecuador, en Bolivia", expresó Chávez. Comparó el gobierno de los Estados Unidos con la "mafia".

El mandatario venezolano, sin embargo, manifestó que la disputa diplomática no debería afectar el comercio entre los dos países o los viajes de sus ciudadanos a Estados Unidos o Venezuela, "a menos que el gobierno de los Estados Unidos decida afectarlas".

Venezuela es el cuarto mayor proveedor de petróleo de Estados Unidos, país que es el mayor comprador del crudo venezolano.

Chávez, confirmó por otra parte que asistirá en Chile a la reunión cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). "Vamos a ir el lunes a Santiago de Chile a la cumbre extraordinaria de la Unasur porque hay que parar la locura del fascismo en Bolivia", anunció.

Agencias AP y AFP

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