Pando, ¿choque o emboscada?

domingo, 14 de septiembre de 2008

La Paz. El saldo de 16 muertos en enfrentamientos en Pando entre grupos armados civiles de derecha y campesinos leales al presidente Evo Morales abre el interrogante de si realmente fue un choque entre bandos o una masacre de campesinos inermes, como asegura el gobierno.

Los testimonios de los campesinos sostienen que fueron emboscados por funcionarios de la prefectura de Pando cuando se concentraban para manifestar en Cobija en favor del gobierno. La versión de las organizaciones civiles acusa en cambio a los labriegos de haber iniciado la confrontación.

El ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo que "lo que pasó el jueves en Tarija no fue enfrentamiento, fue masacre (...) ametrallaron a los campesinos cuando entraron al río".

El gobierno y algunos vecinos de Pando acusan a empleados del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, de haber encabezado el ataque contra los campesinos apoyados por sicarios de Brasil y Perú, países con los que la región tiene una vasta frontera.

El ministro de Interior, Rada acusó al prefecto (gobernador) de Pando, Leopoldo Fernández, de haber impulsado una "masacre" armando a funcionarios de su despacho y utilizado a "sicarios" extranjeros, y -por tanto- dijo que no se puede hablar de un enfrentamiento.

Los incidentes se registraron en la comarca de Porvenir, 30 km al este de la ciudad de Cobija, capital del departamento de Pando, cuando grupos cívicos y funcionarios de la prefectura opositores llegaron a la zona para impedir una reunión de campesinos partidarios del presidente Evo Morales.

"Yo no puedo ser juez y parte, lo que el gobierno debería hacer y el país entero debería exigir es que se constituya aquí una comisión para que haga la investigación", dijo Fernández a la prensa, consultado al respecto.

Medios locales difundieron desgarradores testimonios del ataque.

"Nuestros hermanos campesinos fueron acribillados con ametralladoras, revólveres y escopetas que usaron las personas pagadas por el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, quien incluso contrató a sicarios de Brasil", dijo la profesora Karina Escalante Guerra a la radio Erbol.

Mientras, el dirigente agrario Dionisio López dijo a la estatal radio Patria Nueva: "No estábamos armados, ellos están bien armados, el movimiento de nosotros no teníamos nada, solamente algunos palitos, como de costumbre, (...), nosotros marcha pacificada hacemos".

Otra dirigenta, Shirley Segovia, denunció: "Fuimos avasallados por el Sedcam (Servicio Departamental de Caminos) y los empleados de la Prefectura, mandados por el prefecto Leopoldo Fernández. Y fuimos matados como chanchos, con ametralladoras, con rifles, con escopetas, con revólver".

"Y todo tergiversado, porque ellos dicen que fuimos nosotros los campesinos que los hemos atacado (...). Los campesinos sólo traían sus dientes, palos, hondas, pero no traían escopetas. Los mataron cuando ellos iban escapando hacia el río Tahuamanu", añadió.

El ex constituyente oficialista Beimar Becerra, dirigente de los grupos sociales de Pando, aseguró que "la mayor parte de los muertos" recibieron disparos "por la espalda".

"Este hombre (Fernández) merece 30 años de cárcel", la mayor condena que da el Código Penal boliviano, dijo Becerra.

Morales, a su vez, dijo en rueda de prensa que "esa gente fue masacrada. Eso es grave, muy grave por cierto". Afirmó que no se trató de ningún enfrentamiento y que esos episodios fueron "una masacre con metralletas", en la que participaron "narcotraficantes, sicarios brasileños y peruanos bajo el mando del prefecto (gobernador) del departamento de Pando", Leopoldo Fernández.

Agencias AFP, AP y Télam

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