Los fanáticos más intransigentes dicen que a esta altura, el fernet debería reemplazar al vino en las iglesias a la hora de la Consagración. Mientras tanto, la bebida que nació en Italia y se hizo carne en la Argentina, está a punto de meterse en el diccionario de la Real Academia Española, luego de que un argentino, el presidente de una firma que fabrica esa bebida, hiciera el pedido formal. La respuesta fue: “La solicitud es razonable”, y prometieron estudiarlo.
Según afirman, la recopilación de “documentos literarios y periodísticos, material audiovisual, canciones y citas culturales de todo tipo”, fueron los argumentos que una firma de origen cordobés que fabrica fernet desde 1882, utilizó para solicitar que la Real Academia incorpore en su diccionario aquella palabra, o en su defecto su acepción castellanizada “ferné”.
Lo cierto es que dentro del diccionario podemos encontrar hoy palabras como güisqui, o coñac, entonces el reclamo de José Porta, presidente de la firma fue “por qué ellos sí y el fernet no”. Y el pedido llegó a buen puerto, ya que según trascendió ayer, las autoridades literarias afirmaron que “la solicitud es razonable, y en tal sentido será estudiada y llevadas las conclusiones para su consideración y eventual remisión a la Real Academia Española, con una especial solicitud de incorporación”.
Córdoba se roba el ránking
Más allá de que finalmente figure o no en el diccionario, el brebaje a base de hierbas que en nuestro país se reinventó para beberse con cola, ha sabido ubicarse entre los productos a base de alcohol más consumidos por los argentinos, aunque aún más por los cordobeses.
Es que sólo recurriendo a uno de los tantos números ejemplificadores, según la Cámara Argentina de Destiladores Licoristas, en 2004 se produjeron 11.150.775 de litros de fernet en el país, de los cuales se consumieron el 30 por ciento en la provincia de Córdoba, convirtiéndose en el mayor consumidor mundial de esta bebida que producen varias marcas.
Lo de la provincia mediterránea no se discute, allí se beben cantidades industriales de fernet cada día y por supuesto mucho más durante los fines de semana. Pero la discusión siempre se planteó históricamente en base al segundo puesto en la tabla de consumidores, como si fuera esto un orgullo.
Algunos dicen que Buenos Aires ocupa el puesto número dos, más por un hecho de cantidad de habitantes que por elección masiva, los santafesinos y los sanjuaninos son otros de los que se colocan a sí mismos en esa expectante posición, y finalmente nuestra provincia aparece como la cuarta provincia candidata a ocupar esa “honrosa colocación”.
Mendoza le sigue
Hoy, en Mendoza, el fernet es la bebida alcohólica que mayor proyección y volumen de venta ha tenido en los últimos años, incluso más que la cerveza, y superando con un “abusivo” 20% al vino, fruto de nuestra tierra.
“Definitivamente el fernet es la bebida más pedida en la barra de bares y boliches, la proporción sería algo así como de 100 tragos, el 60% son fernet con coca. Atrás vienen el vodka con energizante, la cerveza y el Gancia”, aseguró Jordán Morgui, profesor de coctelería y barman de un concurrido boliche mendocino.
Según Morgui, en nuestra provincia el fernet se toma bien cargado. “No sé si por gusto, o por cuestiones económicas, pero en la barra te lo piden bien cabezón”. Mientras tanto, ante la llegada de nuevos fabricantes de fernet, el profesional de los tragos aseguró que si bien “en Mendoza todavía el fernet se llama Branca, pero cualquiera de los que han salido en los últimos años le puede hacer sombra si hace una buena campaña”.
De la mano del asado
Pero no sólo en el boliche manda el fernet, incluso hay miles de mendocinos que ni siquiera pisan las pistas de las discotecas y sin embargo aseguran haber vivido más de un mareo con la oscura bebida.
Para ratificar esta tendencia sólo basta con mirar el carro de supermercado de los de más de 35 años, que aparecen poco por los boliches y para quienes en un asado con amigos, el fernet es casi tan importante como la carne misma.
“Te la hago simple: me va muy bien en mi vida profesional, disfruto de muchos programas al aire libre, practico deportes y nunca en mi vida tuve problemas con el alcohol, pero no concibo mi vida sin fernet. Es el enlace perfecto para una charla con amigos, fue la bebida que más usé en mis épocas de levante y hoy se ha convertido en la excusa perfecta para un sábado con mi esposa, cuando los chicos se durmieron”, resumió Alfredo (32), un gran adepto a la bebida que dentro de poco estará en el libro gordo de Petete.
Fue ayer en el camino a la destilería de Luján. Algunas versiones sostienen que el conductor se habría quedado dormido. Quedó imputado y está grave.
Todavía no se sabe si Mendoza volverá a adherir a la ley nacional que adelantará la hora en octubre. Jaque pidió un estudio pero no será vinculante con su decisión.