Las necesidades y la realidad

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Marcelo Zentil - mzentil@losandes.com.ar

La inseguridad arrecia y Celso Jaque está obligado a dar señales concretas a la sociedad. La prevención, tan asociada a la contención social, es siempre un camino largo cuyos resultados son perceptibles muchos años después de aplicarse.

No conoce de apuros políticos ni de caídas en la imagen de una gestión, y por eso ningún gobierno ha terminado de poner en marcha un programa amplio en este sentido.

En cambio, la represión, asociada al accionar policial y también al castigo judicial, se percibe rápidamente, aunque nadie garantice que sea la solución buscada. Operativos en la calle, leyes más duras, promesas de inflexibilidad, son un bálsamo para los reclamos.

Atendiendo a este contexto, el Ejecutivo insiste con un proyecto que sus mismos operadores legislativos admiten inconstitucional. “Ése ya es un tema de los jueces”, se atajan en el cuarto piso de la Casa de Gobierno, dando por hecho la aprobación de la iniciativa que endurece la prisión preventiva para quienes tienen causas abiertas.
 
Y así, ‘sin querer queriendo’, muestran su juego: los dos poderes políticos van a dar respuestas al clamor social y si éste no se ve satisfecho va a ser porque algún juez frenó la aplicación de la nueva ley.

La pelota va a estar en otra cancha y entonces, si los delincuentes siguen sueltos en las calles, la culpa va a ser de otro.

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