Osvaldo Ottaviano explicó que la red se construirá en base a inversión privada de riesgo sin avales del Estado. Se calcula que hay unas 100 firmas interesadas en participar en el mega proyecto. Además, no habrá peaje.
Los adjudicatarios de los distintos tramos (se prevé que la red será dividida en 42 concesiones de 300 km), enfrentarán con sus propios recursos la construcción de las carreteras, sin adelantos.
Cuando el tramo esté habilitado, comenzará a generarse una tasa de dos centavos por litro de combustible por cada módulo de 1.000 km de nuevas autopistas ya habilitadas, para reembolsar la inversión del sector privado.
Este recargo operará durante 30 años. Además, los impuestos generados por la Red de Autopistas se destinarán a rehabilitar los ferrocarriles nacionales.
A través del sitio autopistasinteligentes.org se pretende reunir un millón de firmas para solicitar que el proyecto se concrete.
Desde la Nación afirman que "el móvil es como un arma". Por eso, para comprar uno habrá que registrar la huella digital.