Mario de Casas, ex titular del EPRE, ahora reporta directamente a De Vido.
Entre tantos reacomodamientos políticos tras el conflicto del campo, Julio Cobos perdió a un aliado mendocino, el único que no abandonó su puesto en el Gobierno nacional. El titular del ENRE, Mario de Casas, se alejó definitivamente del Vicepresidente y el jueves recibió en su casa al ministro de Planificación, Julio De Vido.
Se hicieron la una de la mañana de ayer y De Vido y De Casas seguían charlando como sobremesa de una comida íntima de la que fueron partícipes sólo seis personas más, entre militantes radicales del entorno del director del ente de control eléctrico y el secretario del ministro.
De Vido, uno de los protagonistas en el universo K, aprovechó la visita presidencial a la provincia para ir a la casa del único hombre de Cobos que se quedó en el Gobierno.
Los siete restantes dejaron sus cargos después de que el Vicepresidente votara en contra del proyecto oficial que establecía una suba a las retenciones móviles a las exportaciones a la soja y oleaginosas.
Según allegados a De Casas, el ex titular del EPRE no siente haberle dado un portazo a Cobos. "Él siempre defendió el proyecto que encarnan los Kirchner, los que actuaron de otra manera fueron Cobos y los suyos", dijo un hombre muy cercano al funcionario que pidió estricta reserva de su nombre.
De Casas, fue quien redactó el documento fundamente para la alianza entre radicales cobistas y kirchneristas: aquel que fue aprobado el 28 de julio de 2007 por el congreso de Vicente López, determinante para el radicalismo K.
Casi un año después, De Casas volvió a escribir, pero esta vez sobre el conflicto del campo: habló de lockout de los sectores capitalistas en claro apoyo al Gobierno kirchnerista. Su escrito fue publicado en un diario de Buenos Aires el 9 de junio pasado.
Ese gesto le ayudó a empezar a ser reconocido en la Casa Rosada. Dos días después, le presentó a De Vido un proyecto para aumentar el sistema de controles del ENRE que conduce.
Pero la prueba de fuego fue el día en el que al Vicepresidente le tocó desempatar en la votación en el Senado. La noche del 16 de julio, De Casas se fue a dormir en el hotel donde se aloja en Capital Federal sin sospechar que habría un empate.
A la mañana siguiente, sorprendido por la decisión de Cobos, redactó una renuncia de puño y letra y se la llevó al mediodía al ministro de Planificación, quien decidió rechazar su dimisión.
Había sellado su adhesión al proyecto de los Kirchner. "Desde ese momento, los cobistas no hablaron más con De Casas y él tampoco los buscó para dialogar, evidentemente entendieron que están en proyectos diferentes", contó un allegado.
El intendente de Godoy Cruz, el concertador Alfredo Cornejo, admitió la falta de diálogo con De Casas, pero la relativizó. "Que siga adentro del Gobierno no me genera ningún comentario", sostuvo.
A sus íntimos, De Casas les ha confesado que piensa que quien debió renunciar fue el Vicepresidente.
Incluso, dicen los que lo conocen, el hombre tenía una relación "distante" con Cobos desde hacía varios meses.
"Nunca visitó el Senado y ni era contado entre los hombres de confianza del Vice", agregó una fuente.
Busca radicales, kirchneristas críticos y hasta dirigentes que rompieron con Carrió. El difícil equilibrio institucional.
El Gobierno quiere traducir el respaldo político de la Nación en más viviendas para los departamentos justicialistas. Imitará el discurso conciliador para sacar leyes clave.